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jueves, 18 de mayo de 2017

sv2017: el poder de mi poder

    Podría parecer que el título está dedicado a Almodóvar, pero no, está dedicado a mí, que soy quien lee estas líneas en estos momentos. Yo, ese quién que por tres llamadas soporté la derrota; o ese quién que por tres llamadas soporté la victoria; o ese quién que por tres llamadas soporté la indiferencia, pero aquí sigo, en la parte de mí que todavía el martes decidió atravesar al presentador como un fantasma ajeno a las percepciones sensoriales y disfrutar más allá de su insoportable presencia, donde los concursantes de Supervivientes nos tienen acostumbrados a trabajar en manada, no, perdón, a trabajar en manada son los de redacción y producción, éstos, los que sobreviven trabajan por individual, unos sus carencias, otros sus afectos, y los más desfavorecidos su fortaleza. Y quise disfrutar de mi rato de ocio observándolos con absoluta superficialidad, sin profundizar en exceso, sin parecer que escudriño, yo, quien lee estas líneas, los misterios de su farsa.

     Y surgió un contratiempo. Puse la televisión y  en vez de con el concurso estaban con un especial dedicado a Isabel Pantoja. Suena como a categoría este nombre en esa cadena, olvidemos lo ajeno y remitámonos a lo artista. Pero es que resulta que la niña le ha robado a la madre el nombre artístico y no era Isabel la que canta, sino la niña la que, la que... la que....... bueno, perdí de qué iba el especial porque la grandeza de María Patiño, pequeña pero tan inflada en su orgullo por estar sentada junto a Isabel Pantoja, apenas me dejaba observar el resto del plató. Todos rendían pleitesía a su invitada, el pañuelico, la baba, el presentador iba sumando puntos y puntos al share del día siguiente, se le notaba en la comisura de sus morritos de piñón mientras la Patiño se hacía la dura nadando en sus bragas. Metáfora, exagerada, como ella, y de repente, el shock que me produjo estas extrañas presencias en medio de mi concurso me llevó a la sensación  de que esta vez iba a conseguirlo, iba a superar esa barrera que jamás había atravesado, esa barrera que se está riendo en mi cara, esa barrera que dice una, una puta una, una puta una persona humana que la atreviese es gota de agua en el océano, granito de sal en la gracia del presentador, pero por fin ellos mismos, direcciones, producciones, y la misma Cantora levantando más polvo que las mejores dunas de todos los desiertos me empujaron, un pelín, apenas un instante y de repente me situé frente a la hermosa vista en la planta de arriba, la sexta, unos créditos, un título, otra dirección y el recuerdo de unas palomitas cruzando los pasillos entre butacas.

     Contagio. Ya volvería cuando pusieran de nuevo el concurso, la supervivencia no, el concurso, el concurso con sus historias tras las mochilas, el concurso que me gusta y me entretiene, a mí, que leo en estos momentos unas líneas que tal vez no fueron,  tal vez sí, pero mira, por qué no si me identifican con la revancha ante una confusión que parecía iba a explosionar en lo más alto del ranking, el presentador imaginándose anunciar a los cinco vientos que su forma de hacer supervivencia raya la genialidad con su nueva más mejor amiga pidiéndole consejo y mientras tanto tres, traspasando la barrera y provocando que lo que parecía un acontecimiento histórico se convirtiera en una implosión pedorrética que se les quedó en tres, tres eran tres los puntazos a la baja, liderando, sí, pero tres putos amos puntazos menos y vamos para línea.

     Y mientras todos se arrodillaban ante la diosa de las bragas vivientes, esa aquella a quien por alguna extraña conexión universal se le han otorgado las exquisitas y mareantes dotes toreras que se le han negado al legítimo, algunos yos que nos dedicamos a este otro nos escapamos hacia un apocalipsis que se estaba cargando la cuarta parte la humanidad y la cuarta de Cantora. Para empezar no está mal. Qué emoción. Soy yo, sí, quien lee estas líneas, si tras el movimiento la sensación de vértigo me invade igual.

miércoles, 2 de abril de 2014

ATENCIÓN PRODUCCIÓN


¿Podemos hablar con la inspectora?


ATENCIÓN PRODUCCIÓN...


...¿podemos hablar con la inspectora?


¿eh? ¿hola?


Atención producción,  ¿podemos hablar con la INSPECTORA?


atención producción!!!
sólo queríamos decir que al PASCUAL se le han pegado las sábanas
y ha llegado a Cayo Tiesto todo desteñido
y no para de llorar




 algo ha fallado...


las sábanas
o las esterillas
o las estiradillas
o las enteradillas






¡atención producción!¿podemos hablar con la inspectora?



......habrá que cambiarlas.....






Y
aprovechando las dos SALIDAS 
(sin mencionar a nadie)
para cuando deje de llorar
ponemos en marcha la nueva línea de Lo Mómoco

 ¡consigue un juego de (oh)menaje para tu hogar!




modelo de cama PASCUALO

¡¡¡ÚLTIMAS SUPERVIVENCIAS!!!

 mensaje de sexo, digo de sexto, digo de texto

 DEPARTAMENTO DELUXE  al tele555

diferencia entre embudo y tobogán: asesoramiento gatuito para pofesionales de gran hermano

entre manipular y no manipular yo tampoco choi manipular .-edzmundita dixivip6