
Yurena es frágil. De pitiminí. Nació diva prematura en un tiempo en el que su arte no encontró reconocimiento, pero aún así ha conseguido sobrevivir con su estilo, su educación y su maravilloso empeño para que nadie la apee del alma mater que le parió estrella para brillar, siempre en su búsqueda infinita de un pequeño hueco allá donde ningún artista podrá alcanzar su estilo ni la magnitud milimétrica de sus puestas en escena. Ahora tenemos el placer de observar día a día cómo puede este ser extremadamente delicado ir mutando en distintos niveles de adaptación a cualquier medio de forma tan desastrosamente desajustada y a la vez con esa dignidad tan suya, esa elegancia y ese enorme encanto que le acompaña como rara avis con un aura de fragilidad que paradójicamente es la que le protege.

Yurena era inalcanzable para nosotros los mortales hasta que comprendió que en aquel destierro cruel al que le tenía sometida la bruja del Reino, empezaba a escasear el alimento para su espíritu, un particular néctar que sólo puede ser fruto de la admiración de sus fans, quienes iban siendo exterminados con descaro y mucho ruido por su mayor enemiga, una bruja tan fea por dentro como podrida por fuera, muy peligrosa y con el poder en la palma de una mano vendida al más inhumano de los postores. Cruelmente atacada por ella cada vez que intentaba acercarse a sus amados fans, le iba resultando cada vez más difícil y poco a poco iba perdiendo la fuerza y el brillo de su ser...
Y una mañana Yurena se levantó como si una premonición le empujara hacia la valentía. Cogió con delicadeza la suerte con que soñó la noche anterior, la guardó bajo su pelo de fuego y decidió emprender un duro viaje hasta los confines del mundo en busca del más preciado de todos los tesoros que pudieran haber en ese planeta maldito que apenas le comprendía: los yurefans.![]() |
| Yurena llegó y alcanzó la tierra... |
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| ¡y puso a Dios por testigo! |
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| pero la maldición de la bruja era todavía demasiado poderosa... |
"La mayor preparación para un ganador es tener el coco cien por cien." .-le dijo un apuesto caballero que se ofreció a darle cobijo en un pedacito de su corazón... y añadió con espíritu aventurero y optimista: "El jueves que viene yo te prometo que vas a estar como una reina porque vamos a ganar."
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y como el coco es asunto terrenal, Yurena lucha para que no se le vaya para el más allá
aguanta yurena aguantaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa |
Las fuerzas del mal enviadas por la bruja la nominaron pero Yurena no se rinde porque la grandeza está en la lucha... y recordó las palabras de su tocaya Scarlett...
¡Esto es lo que te da tu fuerza... la tierra roja de Honduras!
"Habrá algún medio para hacerlos volver.
Ahora no puedo pensar en ello, me volvería loca si lo hiciera. ¡Ya lo pensaré mañana!" |
"Mañana,
tenemos que esperar a mañana", dijeron los becarios gallinas, gatos, perros, gorrioncitos, ranas varias y cangrejos que escaparon de sus hogares para alimentarle y darle cobijo con la fuerza de sus masters interminables...
Y al día siguiente, ante los peligros que le acechaban a la peculiar princesa que no podía hacer nada porque todo le resultaba demasiado tangible, la Junta de becarios se reunió de urgencia para corregir aquello que estaba fallando, aquello que no podía ser, y es que Yurena estaba siendo tratada como una concursante cualquiera venida a menos en una jungla no apta para princesas y entonces alguien, tras cubata cuadrado bien encajado y copa de mus con órdago colindante y piquito de oro llamada edzmundita, exclamó: "lo tengo, el fallo está en el caballero aventurero porque no es"El jueves que viene yo te prometo que vas a estar como una reina porque vamos a ganar" lo que le dijo, sino
"El jueves que viene yo te prometo que vas a estar como una reina porque vamos a ponerte un YURÍFONO."
| yurífono o garífuno especializado en yurenas* |
| qué duro luchar contra la vida sin un cortinón que llevarse a la cintura |
Le metieron en una barca descapotable y cruzaron ríos, océanos, mares, dejando atrás el destello tintineante de las luces ansiosas enfocando su castillo en el aire mientras el viento la llevaba a un destino mucho más errante. Yurena saludó al coach que le pusieron con todos los honores y todos los privilegios como se espera que saluden las finas señoritas de pitiminí a un hombre curtido en sustos y arbustos, con un hola y un adiós en un chino muy particular, apropiado mandarino para un apropiado momento en el que lo más apropiado no era precisamente romper el hielo y como cubito elevado al cubo desencajado sin resolver se quedó la princesa de nuestros sueños, triste y sola bajo la capa de aquel helado infierno...
Habrá que pensar en reunirse otra vez en Junta Extraordinaria para tratar de salvarla una vez más.
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