Queridos retarded:
Sigo sin perdornarles que echaran a Mario, un superviviente de verdad, y además de los buenos. Un tipo serio que se dedicaba a pescar y trataba de recoger los despojos del concurso con una seriedad que enamora mucho más todavía desde los platós.
Y empiezo así, totalmente desfasada porque recuerdo que Mariman no se creyó mi pesar por su expulsión. Piensa que a Pilu a mí nos tienen lavado el pensamiento y que vemos lo que ellos quieren que veamos. Por eso me gustaría decir un par de cosillas antes de que la gala que empezará en apenas una hora desbanque la que todavía sigue vigente.
Aquella en la que expulsaron a Víctor Sandoval. Muy raro. Es tan triste que la experiencia no nos deje a estas altura más que el preguntarnos los por qués. Por qué Víctor. Os digo lo que me pareció que ocurrió, por supuesto desde una percepción que puede ser la equivocada pero que desde luego no es la que querían que viéramos. Tampoco disimulan mucho. Yurena y Mirian sufrían ya de situación insostenible. Caprichosa, viciosa y más diva que nunca, algo que Jorge Javier Vázquez directamente y Sandra Barneda con todas sus estúpidas concesiones de ensaladillas y muñecos de peluche, seguramente haya hecho huelga de compañerismo y le hayan tenido que cambiar el monigote para su ridículo show semanal. Que sí tiene cierta gracia, pero no cuando ves que les dan tres puzlle de tres piezas y por si no fuera suficiente se los dejan bien marcados por colores. Así que le llevan a Víctor, El paripé con la cámara encendida lo hacen bien pero a estas alturas seguramente no se soporten y quede esta noche Víctor visto para sentencia.
El sonrisas traicionó a Steisy. Sin miramientos, con la sonrisa más cobarde y más falsa que jamás se haya visto entre discípulos de algo. En este caso del miedo. Mila Ximénez no sólo no es una superviviente sino que tenemos que aguantar que las veces que la enfocan nos traslade sus numeritos de gritos e insultos a discreción al más puro estilo de Sálvame. Cuando se encaró con Suso y Steisy habrá que agradecerle la gilipollez de sus anda yas. Igual que la rabia incontenida que le ha cogido a Paco porque se plantee qué se estará viendo fuera, pero ella qué se cree, que todo el mundo vive en la televisión como si fuera lo más normal estar en boca de cualquiera las veinticuatro horas del día. Y ya, por si fuera poco, a un palmo de la cámara iluminando en lo más oscuro a ella y su más estricta pelota supercuidadora por natualeza propia, como cuidó a Suso cuando estaba enfermo o les dejó sin un puto grano de arroz sabiendo que era lo más sagrado que tienen ahí para aguantar, con cuenticos de vieja como si supieran que el cuchicheo no va para todos los programaas satélites en hora punta.
ES verdad que Suso es un auténtico inútil, aunque yo, en mi visión del conjunto global que miro, creo que es más bien una decisión trascendental que ha tomado para no sentirse como el gilipollas que se sabe entrando al trapo de un meneo guionizado donde ellos son el atrezzo de la señora mayor ésa que se cabrea cuando le dicen a la cara que todos le tienen miedo y que es la vaca sagrada que era la potorra de todos los vips. Y entonces la furia se desata porque no hay nada más humillante que la humillación de asumir que así es y además por un auténtico pastizal cada semana. Kiko Hernández comentó ayer, según mis fuentes, así habrá sido porque confío en ellas y estoy en todo mi derecho, pues debió comentar que está deseando que llegue la final, hablando de Mila. Vamos, que metió a la Mila en la final por toda la escuadra.
Tonta como su Belensota no es, así que ya ve que todo lo que toca y apalea es defendido a ultranza en las afueras. Y parece por eso que haya que decir que con ella se puede razonar. Estratégicamente hablando en todo caso.
Mientras tanto unos colchones pululando por toda la isla durante toda la semana. Siempre habíamos visto que la recompensa era para una noche, pero así como para una tras otra y día tras día, como las cámaras graban tantas y tantas y tantas horas.
De la evacuación de la señora Ximenez no hablo, pero que evacúe o no es algo personal e intransferible. Y una buena excusa para ir al excusado. O los médicos no existen o el paripé é pequeño vale.
Paco. Me lo como. Actúa en las galas como para que en este lado hagamos como que no nos hemos dado cuenta de esas cosas tan raras que hace y dice, pero tiene una razón. Que no entendemos pero la tiene. Su madre es la más mejor defensora maternal que haya pisado jamás un plató. Que dice que le gusta la Steisy para él. Pues a mí también.
Steisy. Está jugando. Sabe jugar. Y lo hace de puñetera madre. Mila le ha echado en cara eso de que ella necesita realmente el dinero para su familia. A mi familia no la toques, le espetó Steisy cuando notó el tono de desprecio por su defensa para quedarse. No haberlos metido tú le dice la colaboradora superviviente de manera totalmente repugnante. Le vale ya para morder y atacar donde más duela. Sin embargo, la cena con su hija no se ha emitido. Ha ido, ha estado con ella, ha cenado con ella, pero no nos han emitido nada. Seguramente se haya opuesto ella misma al sentir que su niña del alma no pertenece a esta farándula. Madres, madrecitas y madrazas. La repugnancia que le producía el trato de Belén Esteban a Olvido Hormigos con relación al tema de su hija pequeña de apenas un par de meses cuando entraron a concursar. Luego todo bien, maravillosas las dos. Su poca empatía con Rosa Benito como madre de Chayo Mohedano es imperdonable. Máxime cuando lo peor que haya podido escuchar un hijo de la boca de su madre lo hizo en entrevista enclusiva para tapar vete a saber lo qué a costa de lo más humillante que se le puede decir a un hijo de sus padres. Hija. Intocable. El rasero de Mila Ximénez es esperpéntico y su paso por la isla se limita a los cuatro chismorreos y gritos acojonadores por los que cada tarde bala según el agua que le den a bailar.
Vale, parece que no venía a cuento. Habrá que darle la vuelta. Es todo lo que puedo decir de Mila Ximénez como concursante de supervivientes.
Dulce es un espécimen aparte de cualquier fauna y flora. Tiene un puntazo. O me lo parece.
Y para el final un detalle que coloca a Yola Berrocal como la jugadora que perdió el concurso a fuerza de mostrarnos con un puntero laser en cada teta lo buena compañera que es es, lo amigable que es, lo valiente que es, lo fuerte que es y sobre todo lo sucio que fue ese punto mal jugado en plenas nominaciones. Su sobrina si estará bien de lo de la quimio. Como no tenía horas para preguntar en privado. Como si no le hubieran contestado.. Fue asqueroso y sucio. Y muy, muy, muy evidente. Las cosas del directo, que no pueden retomar y editar. Lo único bueno que tiene el programa. Oro puro. Por eso no nos podemos perder luego la gala. Porque la verdad está ahí fuera, en la palapa.
Me meo toa, y me pongo la tenalady en la boca. sí.
Oseasé.Me meé.
Y me meso los cabellos por la benéfíca, y altruísta decisión de MM, que nunca estuvo de acuerdo con Vasile, esa pobre mujer mayor, deshidratada por los calores de Menorca sin factor 70.
Tan justa y necesaria.
Y a está historia, al leerla, me meé.
Es lo que tiene la tenalady
Que una se mea toa.