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lunes, 30 de mayo de 2016

we ♥ mario 2

primero le robaron el arroz...
guerra guerra 
















después la estupefacción...




y finalmente el concurso...




no sin antes dejar sus conocimientos de superviviente para nada a las sirenitas de Jorge Javier...




ay Mario, te han dejao sin opción a la revancha..
no llores jomío que peor fue lo del lomana que lo quemaron vivo 



perooooooooooooooo 


para la atticus la pilu la mari la kata la deysi la katu y la edzmundita eres el ganador!! 




y quién sabe si tal vez quizás Vasile 

te ponga de presentador-conductor-propagador-comunicador
 del nuevo reality que igual se les ocurreeeeeeee 






Lara podría conectar desde la piripi 

has oído víctor
para el de las aceitunas estoy preparada 


enhorabuena mamarracha digo mamachicho
yo soy miss

demás abrazos y peloteos para mañana que tenemos que madrugar...

a fecha de tal y tal atentamemente...
trae que firme cakinito




fdo. y ovalado por el departamento de rigor*
eeeeeeeeyyyyyyyyy 

jueves, 5 de mayo de 2016

sorteando supervivientes



   Llevamos dos semanas tratando de sobrevivir con estos concursantes. Solamente me ha dado para contar algo sobre Yurena, de quien dicen afiladas lenguas que no está hecha para este reality, sin embargo las confesiones que nos hace frente a la cámara son absolutamente maravillosas, siempre manteniendo su profesionalidad obligada y con un encanto que va más allá de sus correctísimas formas para darnos a entender que ahí está sin querer estar. Le ha borrado la sonrisa al garífuna a la par que lo trata delante de nosotros como si fuera el ser más afortunado de la tierra por tenerle de vecina en el matorral de al lado. Ahora está pensando en abrir una línea de joyas diseñadas por ella ya que sin pez que llevarse a la boca se ha dedicado a adornar la fragilidad de su estancia. Si esto no es sobrevivir que baje Harold Lloyd y nos lo diga.

     El otro grupo, o sea, todos los demás no llegan a dos resúmenes medio interesantes y llevamos ya nueve. Los datos de audiencia son muy buenos pero van por otra autopista completamente cruzada con la nuestra. Recuerdo el primer debate, en el que después del gran share que hicieron en la gala de estreno, Sandra Barneda cada vez que hablaba con ellos al terminar las nominaciones les iba dando la enhorabuena por el gran concurso que estaban haciendo, uno por uno, sin dejar de repetir la misma coletilla... al tercero ya te llama la atención, al quinto te preguntas el por qué y con el último queda meridianamente claro que la presentadora tiene la orden de transmitirlo, por aquello de enarbolar los ánimos, supongo, ánimos que todavía al menos yo sigo esperando.

    Sé que podríamos centrarnos en la supervivencia de la que habla Mariman, que si los más fuertes, que si pescar, que si el hambre, pero todo eso quedó atrás en el ámbito de lo medianamente creíble hace ya muchas islas. Son tan descarados a la hora de ponerse frente a las cámaras a rodar, tanto el equipo como los concursantes, que hablar de creernos lo mal que lo pasan es más cuestión de ajustar comodidades que supervivencias.

     Disfruto el concurso, por no decir disfrutaba, viendo cómo se comportan tanto los concursantes como todo lo que les rodea, algo que no tiene nada que ver con posibles tongos sino con organizados guiones que salen a la venta unas veces en la sección de productos de calidad y otras en la de gangas abandonadas entre montones de fallos de fábrica que ni se molestan en disimular. Y no es un estudio minucioso que busca el detalle sino puro aburrimiento que desvía mi interés (de una aburridísima y gritona Mila Ximénez que sólo sabe despotricar al más puro estilo impostado de sus sálvames) hacia las casualidades postizas bien amarradas por los directivos que no tienen nada que ver con las que podrían producirse en el bando de la casualidad natural.

     Apenas discuten, es más, no discuten nada, el factor broncas que es el que más atrae al espectador está totalmente apagado.

     A cambio, el pasado debate, también muy llamativo, empezó con un sin querer pero no poder dejar de hacerlo, un disculparse sin poder dejar de emitirlo, un justificarse continuamente con lo que a continuación nos iban a poner, hasta que ya llega el punto en el que te preguntas una vez más el por qué, por qué van a emitir algo por lo que se justifican continuamente, no vayan a quedar de incompetentes o lo que es peor, tengan que contentar a quienes rotundamente se opusieran a la emisión porque pareciera juego rastrero que deja vendidos a una parte del equipo. El caso es que a Suso le sientan mal las pastillas que les dan contra la malaria, algo que seguramente se haya producido todas las ediciones y cuya información nos han omitido hasta ahora porque son datos pormenorizados vetados como es lógico teniendo en cuenta que forma parte del detrás de las cámaras. Suso devolviendo y deshidratándose. ¿Cómo nos pueden poner esas desagradables imágenes haciendo además hincapié en que nos fijáramos en las acusaciones  que sus compañeros Paco y Carla hacían contra el equipo según las cuales y por contrato en cuatro minutos tenían que tener el médico en caso de necesitarlo? Nos estaban mostrando una reacción absolutamente normal de preocupación de los concursantes, entre los que además se encontraba una médico,  para lanzar finalmente el misil contra los mismos agraviados revertiendo la acusación en dirección contraria y llamándoles agresivos, todo esto aliñado bajo nuestro asombro con un incómodo gesto en el rostro de Sandra Barneda que iba vendiéndonos esta asquerosa trama en la primera media hora del Debate con el único objeto y sucio proceder para enganchar al telespectador al programa sea como fuera, a costa una vez más y cada vez más evidente y con más descaro de lo suyo de siempre, sin mirar lo más mínimo por las dignidades cuestionadas de los profesionales de la sanidad que dejaron en paños menores y por supuesto nuestra racionalidad estupefacta dañada por su forma de hacernos tragar estas pildoritas que parecen tontería pero son cada vez más difíciles de digerir. Los colaboradores en el Debate se reían. Poco agradecidos, exagerados, les dijeron de todo, incluido que en una hora tenían siempre la atención necesaria. Una hora un detalle una causa.

     Este es el nivel del material a emitir que tienen.

     Por cierto, ¿alguien se cree que mientras duermen en la arena las tarántulas campen a sus anchas por sus cuerpos inertes mientras les graban? Hay que apuntarlo en el libro guinnes de las grandes dudas, detrás de lo del cepillo de dientes de Carlos Lozano.

     Luego como si nada, una y otra vez a lo mismo, tedioso, largo y aburrido, cuyo epicentro se encontraba en aquello que Dulce pudiera contarnos sobre la vida y milagros de los Pantoja. Este es su único programa, su única intención, tienen a todas las gradas amaestradas para que lancen especulaciones al viento sobre Julián Muñoz o Agustín Pantoja, lo demás está de más.

Y la mayor vergüenza ajena es ver lo incómoda que está la presentadora cuestionándose algo que le tiene sin cuidado y encima tiene la osadía de arremeter con muy mala leche contra la defensora de Dulce porque parece que Isa le tiene atada la lengua. Sandra Barneda, presentadora de Supervivientes: "Maca, mientras está el vídeo pregúntale a Isa si puedes decir algo esta noche porque no me estás diciendo nada y me estoy enfadando..." Y mientras tanto, tienen Honduras lleno de concursantes ignorados que no saben cómo reutilizarlos.

     Y dicho esto, recuerdo cómo viví aquel Supervivientes donde Rafa Lomana fue absolutamente discriminado en las pruebas finales que dieron como ganador al hijo de quien regalaba corderos a Kiko Hernández mientras el hijo ejercía sólo de cuenta atrás sin respirar y nada más, un inútil integral que estuvo básicamente todo el concurso llorando porque se quería ir y egoístamente escaqueándose de todo compañerismo para estar más fuerte en las pruebas de liderazgo, mientras que Rafa nos daba grandes momentos en el palafito igual que nos los da ahora Yurena con su coach particular.

     Estos recuerdos sólo significan una cosa, falta de equidad y muy poca seriedad en las pruebas, como cuando la olvidada Raquel Sánchez Silva dejaba en la más decisiva mirar su cronómetro al futuro ganador mientras Jorge Javier le metía prisa a Lomana para ir acabando y Rafa sufría lo indecible por intentar ganar el concurso de manera justa y creyendo en la honestidad del concurso.

     Yurena se ha cargado el palafito. Ella jamás hubiera ido sola al palafito, así que nos han colocado un coach que le entretenga mientras disfrutamos de las peripecias de los dos grupos. Quiero decir con esto que Supervivientes se amolda a los concursantes y no son éstos los que se tengan que amoldar a la superviviencia. Es importante tenerlo en cuenta, como en esta edición no se ha visto nunca con tanto descaro tamaña incongruencia. Por no añadir que aparcan a Yurena por las mañanas y se la llevan para las noches de hotel. Se me hace tan poco probable que Yurena pase las noches en ese ámbito salvaje cuando ella cultiva su cuerpo con caracolas vacías y, sin embargo, volverá sana y salva. No es éste el ámbito de supervivencia en el que hay que compararla con Rafa Lomana, que lo tenía todo, la educación, el saber estar, el espectáculo y la adaptación real al medio en el que sobrevivir en caso de que se tratara de ello, y sobre todo una honesta capacidad de sufrimiento para ganar por encima de cualquier otro concursante que haya participado en anteriores islas. Pero sí es el mismo ámbito el de Yurena que sus contemporáneos, todos igual de pasivos y todos igual de teatreros a la hora de moverse en un espacio tan reducido como ridículo.

engranajes de troncos para apostar al rojo
    Se vota para salvar, cuando les parezca más conveniente se votará para echar, recuerdo esta decisión arbitraria de echar o salvar según el guión amenace televisivas decisiones. No podemos decir que con el empeño de un votante se pueda modificar decisiones si no añadimos que tienen que ser decisiones intrascendentes. Esto es, Dulce jamás será la menos votada por el momento, nunca habría salido de ese concurso el pasado jueves como no saldrá esta noche. Es el comodín de oro del programa. La única baza que tiene para hacer de este pufo de Supervivientes2016 algo rentable durante varias horas a la semana.

     El hecho de aceptar que Dulce esta noche no saldrá porque viven todos de Belenes Estébanes o Isas Pantojas  no va tanto con el tema de las votaciones inútiles como con el de aceptar que esto significa que hay hechos en el concurso que seguramente tampoco sean dejados al azar. Por ejemplo, el de que Mila empezara el concurso en Playa Paraíso. Organizado para que fuera así, no todos tienen la suerte de que un padrino les allane el comienzo y fundamentalmente la continuación. Esto me lleva a la casualidad, triple casualidad con pleno al tres, de que en el juego que disputaron la isla de las tekas contra el manglar de las tarántulas, los tres intentos victoriosos fueron del equipo de la Doña Sálvame, la cuarta doña que estrena concurso mediasetero. Había que empujar de una esquina de un tronco para tirar un cubo, tres intentos, los tres a favor del equipo de Mila. Eso de que está todo supervisado para la igualdad absoluta queda bonito. Decirlo. Pero a la hora de empujar igual el tronco tenía más ciática por el lado del agua que por el del fuego. Ella eligió el equipo de fuego en el barro y a ella le dieron a elegir el cambiarlo, sí pero no, va déjalo, tantos detalles para mostrar naturalidad ante un tronco igual y sólo igual, véte a saber, un poco presuntamente amañado.

     Es que casualmente la segunda prueba iba de hacer un puzzle, algo que se sabe que a quien tiene un coeficiente de inteligencia 130 le tiene que resultar mucho más fácil que a quienes ronden la media, que es de 100. Mila perdió. No fueron nervios, ni fue ir a contratiempo, una eternidad tuvieron además de la pista que les dieron, que la pieza más grande y con ángulo recto era la base del cuadrado. Con este dato y la pieza, Mila Ximénez se marcó un curioso lapsus de atontamiento transitorio que yo no me lo creo, como no me creo sus intentos una y otra vez por poner las fichas en un desencajamiento que no cuadraba con ella del verbo cuadrar con ella.  Las imágenes nos muestran a una mujer acostumbrada a hacer el paripé, como si estuviera jugando a hacerse la tonta, parecía su propia nieta compitiendo con los de la clase de mayores.  Creo que su actuación fue tan postiza como melodramático su número empeñada en abandonar y creo firmemente que fue la forma elegida para encontrar la excusa para hacerlo. Es tan inconcebible que Mila no resolviera ese cubo como inconcebible es que dejaran a un ganador de Pasapalabra fuera de la pareja elegida para su resolución, lo que da totalmente confianza en las piernas del pasapalabro para correr sin necesidad de formar parte del mismo equipo resolutivo integrado por Mila Ximénez.

     Después de ver el Debate, llega el resumen del lunes, un resumen que conforme se adentra en la historia me muestra un Tejado doliente al que parece que le ha vuelto a dar un ataque de ciática, como al tronco, que está de moda, pero no, es el mismo ataque que le da antes del Debate y que nos cuentan en el Debate y que después de resumirnoslo el lunes en el resumen del Debate, con por y para el Debate, va y nos cuentan ya finiquitado todo lo anterior, el mismo ataque a continuación, sin inmutarse,  como si el cronómetro del concurso lo llevara algún cancrejo y fuera novedosa la cosa.



   Así que aprovecho para hablar de los pollos, cada uno su bandeja y las bandejas de Suso y Mila salteadas ahora aquí ahora allá, que no tiene importancia porque se corrige llevando cada una con sus mordidas al sitio que corresponda y ya está, pero vamos, el hecho de que nos lo muestren ahora sí ahora no tiene su punto de intríngulis, un punto de intríngulis que no superará jamás de los jamases el increíble misterio del momentazo del pesaje. Un pesaje con trozos de pollo dejados en bandejas a golpe de mordidas más o menos fatídicas por cuerpos humanos no caracterizados por ser fauna precisamente salvaje, y va y la pedazo balanza que estima el equipo que gana, cae por su propio peso hacia el lado del ganador como si fuera un milimétrico peso de cocina donde unos gramos más o menos de especias crean la diferencia entre el arte y el desastre.
¿este desnivel es normal con unos trocicos de pollo para competir 00?
cantidad de pollo del equipo ganador  que desequilibra la balanza de forma tan drástica
la densidad de la carne de pollo en Honduras debe ser una cosaaaaaaaa
     Y así. Y mientras en galas y debates se empeñan en perder tiempo durante minutos y minutos incidiendo en comentarios o imágenes repetitivas, nunca tienen tiempo para hacernos los sorteos delante de los concursantes y en directo, o mostrarnos las imágenes grabadas de los previos, que al fin y al cabo es a lo que hemos ido y han venido, a concursar dentro de los parámetros medio decentes que se necesiten para hacer de esto algo medianamente digerible.

     Y mientras tanto, nos han desaparecido al defensor de Mirian, una concursante cuyo único valor residía en la parte defensora de su novio Carlos Lozano, al que le ha debido de tocar en el sorteo abstención por incompatibilidad de miserias a todo trapo y en horario de lujo.

     Por eso hasta el momento sólo puedo valorar el gran concurso que está haciendo Yurena, porque lo que nos cuenta y cómo nos lo cuenta va perfectamente encajado con todo lo previamente sorteado.


sábado, 23 de mayo de 2015

SV2015.CAPÍTULO11 (primera parte). ANULAN LA PRUEBA DEL LÍDER

     Acaban de anunciar en Sálvame Deluxe que se anula la prueba de líder ya que por "problemas técnicos" los concursantes no realizaron la prueba en igualdad de condiciones. No se lo han comunicado todavía a los supervivientes.  He estado viendo la comparativa de cómo se desarrollan en el tiempo (gracias Jacaranda por el enlace -comparativa prueba líder Fortu Suhaila-) y aquí os dejo las imágenes en las que les echan el agua (de helada, nada, fijaos en los vídeos la nula impresión al recibirla) y el momento en el que les sueltan la llamarada.



     Tardan medio minuto en echar el agua a Suhaila contra los diez segundo que tarda Fortu en recibirla y además, mientras que  desde que le echan el agua a Suhaila hasta que lanzan la llama pasan cinco segundos, en el caso de Fortu pasan quince. Estos detalles (¿se puede ser más chapuceros?) hacen que la percepción de lo que pasa se bifurque en realidades diferentes para cada uno de los concursantes, pero lo que está claro es que Suhaila recibe las llamas en el segundo 37 y Fortu en el 25, lo que significa sin discusión alguna que Fortu aguanta las llamaradas durante DOCE SEGUNDOS MÁS que ella a la finalización de su tiempo (diez descontando los dos de ventaja).

     Que anulan la prueba, pero bien qu podían también cambiar su ganador, al fin y al cabo los esfuerzos ya estaban hechos y el mérito real se lo llevó el que dieron por perdedor.

     En el momento, cuando vi las imágenes lo que a mí me sorprendió es la gesticulación nula de Suhaila ante la prueba, estaba delante del fuego con con una tranquilidad pasmosa hasta muy al final. Era muy llamativo, lo que no significa que las llamas no le llegaran con la misma dureza que a su contrincante, eso sí, en ese caso tiene que tener una resistencia al sufrimiento fuera de lo normal. Fortu sí sufrió, o lo aparentó, bastante más. Y desde luego, su explicación es pura lógica, que se queme él estando menos tiempo y ella no, muestra que por algún lado tienen que fallar las leyes de la física.



   No entiendo cómo pueden seguir empeñados en mantener esta prueba cuando han dejado a un concursante entre risas y risas como objeto de estudio de hospital, y después de una semana desaparecido en combate todavía lo tienen que meter en un corralillo para que no veamos el inútil en que lo han convertido con la excusa de que tiene tendencia a desobedecer indicaciones.

 
       En la edición pasada el cachondeo con que se tomaron esta prueba al final del concurso, con un Rafa Lomana totalmente desubicado por recién llegado del palafito, que es donde permaneció la mayor parte del concurso y la poca seriedad igualmente en los tiempos y los poderes y no poderes que les confieren las chapuzas con las que ejecutan alegremente lo que para  los implicados en ganar es muy serio, fue vergonzoso. Y era la recta final del concurso, lo que hacía que la indignación que muchos sentimos arraigara con tal fuerza que todavía lo recordamos con la misma rabia. Y por si no queríamos taza y media, al mediodía alegría. Aquí os dejo los enlaces por si os apetece echarles una ojeada: VE ACABANDO QUE TENEMOS QUE CENAR y VE AGUANTANDO QUE TE AVISAMOS CUANDO GANES. 

       Os diría que mañana les comunicarán y volverán a luchar por el liderato, pero me ha parecido oír que lo van a hacer el próximo jueves, lo que me ha extrañado mucho. Así que no sé seguro cuando será, lo que sí han dado a entender es que esta prueba anulada va a ser sustituida por la de la APNEA.
aymiamadó

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     Id preparando el cordero, que lo mismo nos meten otra vez en el concurso al ganador del de los asados dominicales a la salud del padre carnicero, defensor de todo lo que huela a dinero y de la autointegridad a punto de caducar, señor Don Kiko Hernández. Cordero de Dior nunca mejor dicho. Hace unas semanas recordaba en el diario que Rosa Benito regaló un reloj Cartier precisamente a Belén Esteban por la defensa que le hizo en su edición de Supervivientes. Parece que el agradecimiento potorral de la suya se está haciendo de rogar.

     Y hablando de Lomanas y palafitos, Carmen, muy lejos de alegrarse por llevarse al menos su generoso caché una semana más, tenía un enfado monumental que no pudo controlar con su savoir faire, que diría ella, delante de las cámaras. Repetimos Lomana en el palafito. Y esa comparación la tiene desesperada. Como si el propio concurso le hubiera resultado ajeno hasta ahora en las comparativas familiares. Curioso.

     

miércoles, 8 de abril de 2015

SUPERVIVIENTES 2015. PRÓLOGO

     Buenos días :))

     Ya veo que Kata y Mariman se me han desperdigado un poco, y esa Piluca tan respetuosa que sin su caminico de bienvenida no me quiere aparecer, así que abro esta entrada para recibir a todos aquellos que queráis compartir desde aquí una isla sólo desierta antes y después de un concurso en el que un montón de egos la habitarán con la clara intención de mostrarnos sus ridículas importancias. Espero que tan sólo en su mayoría y que quede alguien medianamente normal, o al menos que sepa aparentarlo, que nos ofrezca un ápice de humanidad cada vez más desvirtuado en este mundo que observamos desde un mando a distancia y en el que los valores por los que se rigen son tan simples que sólo consisten en uno y su negación, sin importar el cómo o el por qué, lo único que importa es si sales en televisión o no sales en televisión, así que cuando digo normal quiero decir real, extravagancias o enrrevesamientos aparte, y cuando digo real no me refiero ni a pavo ni pava, que cada vez nos los ponen más fáciles de servir a la mesa de disecciones.

      Por eso el año pasado Lomana, enorme, se hizo con la personalidad del concurso, sabiendo amoldarse perfectamente a lo que significa supervivencia televisiva desde el cariño y sin estridencias. Y luego estaba mi Amador, superviviente simpático y servicial donde los haya, al que no dudé en elegir mi favorito en cuanto supe que participaba. Y lo hice porque él sufrió acoso y derribo televisivo hasta que entró en la isla, lo tuvieron de televisión forzada durante tres largos años tarde sí y tarde también con la única intención de ser vapuleado y objeto de mofa mientras se mantenía al margen de los ataques. Así que cuando lo anunciaron como concursante de Supervivientes no dudé en posicionarme a su lado con la única intención de tender un apoyo a su maltrecha y vapuleada imagen por parte de la jauría televisiva que vive proyectando sus propias miserias en inocencias ajenas. Y no sólo acerté en un apoyo solidario sino que Amador se convirtió en un concursante válido como superviviente y más como persona. En busca del amador perdido fuimos la pasada edición. Y lo encontramos y ahora es feliz y disfruta de su propia vida sin dejar que lo manipulen intereses fantasmales de tiempos pasados que tal vez fueron mejores pero no se pueden repetir porque la vida es una trampa que lleva siempre hacia delante y por el momento nadie se ha librado de caer en ella tarde o temprano, necesaria justicia cuya balanza no atiende ni a poderes ni a manipulaciones.

     Dos ejemplos en mi recuerdo, Rafael Lomana como factor sorpresa y Amador Mohedano como enganche emocional antes de empezar. En esta nueva edición partimos de la nada, nosotros, aquí, dos corresponsales becarios y una gata callejera, con las esperanzas puestas en el factor sorpresa. 

     La añoranza es una bonita afición que me gusta practicar. Por eso siento una pena especial al ver una isla desierta que va a ser habitada por un grupo indeterminado con +1 nuevo cada día en el que no está involucrado por el momento un pedazito de mi corazón. Llevan tantos a cuentagotas que me parecen ya cuarenta o cincuenta. El domingo lo sabremos. Y entre ellos no tenemos favorito por el momento. Nacho Vidal es una ilusión óptica. Nada más. 

miércoles, 11 de junio de 2014

PORTERAS DE BARRIO

     Abraham García ganó. Guapo. Competitivo. Y las babitas incontinentes de Jorge Javier Vázquez. Esto último podíamos habérnoslo ahorrado, pero teniendo en cuenta que desde que ha ganado, en cada intervención, en cada mención, en cada oportunidad, en cada momento en el que el  presentador nos recuerda el vencedor hace especial mención a sus fantasías fetichistas con él, no sería agradecido de nuestra parte que para una vez que nos lee si tiene oportunidad de hacerlo, no le recordásemos nosotros a él lo mismo que él viene negándose a omitir en cada una de las repeticiones de la hazaña conseguida. Abraham merecía ganar. Igual que los demás. Los concursantes no son distintos de cualquier otro colectivo. Comienzan de cero y labran su propio concurso. Los más conocidos vienen con lastre de serie, a favor o en contra, Bibiana Fernández como la gran favorita o Amador Mohedano como el gran villano que tienen que jugar con ello y no implica ventaja o desventaja porque lo que a priori puede favorecer se puede convertir en unas espectativas que defrauden y al contrario con quien te ofrece una cara amable con la que no contabas. O quizás sí los lastres aguanten su posicionamiento inicial, depende de cada jugador que en partidas como ésta, donde el tiempo no contempla distinciones a golpe de minuto, de hora, de día y semanas, los faroles pueden ser todo lo contrario de lo que parecen. El lastre anónimo, el de la primera impresión, el de enseñar la patita a primera de cambio, el de fingir que no existes ni estás hasta el final, el del guapo, el del borde, el del alcahuete,  pero en esta edición hemos tenido que añadir un lastre muy curioso y es que el propio ganador ha ejercido todo él entero de lastre baboso, todo él en sí mismo como reminiscencia erótica del señalado por el dedo como el niño bonito de la cadena y más salido que la punta de una mesa que viene a recordarnos en palabras crudas lo que hay cuando nos topamos con ella.

Abraham (tramposico) (e iluminado) no le deja pescar a Lomana (enorme) sus pececitos redondos de paté
    Lo interesante de esto no es lo que ha ocurrido que no deja de ser parejo a otras ediciones, sino cómo en el último Deluxe se enfocaron los dos puntos de vista tan opuestos y tan centrados en el mismo objetivo conseguido. El presentador no podía evitar su emoción al tener a su lado al ganador, como si el concursante fuera el efecto inmediato de un reconstituyente recién tomado, puedo tocarte, puedo mirarte de cerca, puedo sonreírte, puedo seducirte, el niño mimado de la pruebas y los horarios generosos de antena. Ya lo dijo bien claro Kiko Matamoros, la tarde de la final las votaciones corrían en contra del ganador y estuvieron a pie de obra alabando sus méritos y ensalzando su nombre para alzarlo a la victoria. Todos. No dividir. No debatir. No contradecir. Es lo que tiene la amistad impuesta del que manda, que por muy amigo que parezca o por mucha controversia que haya que vender, aquella tarde no tocaba, el acojono y el hastío se respiraba como siempre se respira en el aire del currelo, y ese mismo Matamoros que sostenía el palo de su retoño olvidado ya entre los amasijos de los escombros, con voz lastimera y con la boca pequeña, acojonaíta reflejada en los cristales de unas gafas, le reclamaba al ganador que había utilizado a su hijo como un pañuelo de usar y tirar, ese niñito cuadrado como guardaespaldas que en principio se despuntaba con Matamoros de apellido y del que habría pensado como buen arrimador que buena sombra le cobijaría, pero se desinfló como un flotador pinchado en las piscina de los peques y aunque no se distinguía su trayectoria de la del ganador parece que no era la misma porque fue inmediatamente deshechado al cubo de los inútiles como una colilla sin nicotina cuando comprobó que con sus problemas de espalda ya no le serviría para nada. Sí sí pero. No no pero. Te digo pero no te digo porque no quiero molestar con lo que te digo.  Así tal cual, que a veces parece que va a asesinar a media grada y otras jadea como perro fiel lastimero en busca de un hueso que chupar. Pues ese era el secreto tan grande que no quisieron desvelar hasta entonces, maldita la gracia de apoyar la victoria del que pisotea tu retoño como una cucaracha, cosas del directo, o del diferido, o del concurso, o de la oferta del día, el para hoy y con qué dignidades tragar sapos para vestir ínfulas en el para mañana, en fin, a lo que íbamos, hasta después de proclamado el vencedor esto no se supo,  no era relevante como podía no haber sido que Rebeca comentara en la isla que la novia del enamorado de Montes estaba excesivamente entretenida mientras esperaba su regreso. O tantas otras tonterías que enfocan los miramientos hacia un lado o el otro, con sus consecuencias de fracasos o victoria.

     No importa. Nada importa. No hemos sido concursantes, y si lo hubiéramos sido, hubiésemos firmado la condición de peleles, de marionetas en manos de lo que a la conveniencia del que paga se le antoje en el momento, en forma de regla o de sanción o de imposición o de improvisación. Tampoco hemos sido los padres, las madres, los hermanos, los amigos, los queridos de los concursantes, con lo cual, tampoco nos ha afectado excesivamente que gane uno o que gane el otro, o la otra o quien sea. Tampoco hemos votado, con lo cual todavía nos ha afectado menos que por un trozo de cordero o por unos huevos deseados sólo exista un finalista y un ganador en boca de cualquier trabajador de la cadena al que se le preguntara en plena emisión del olvido del más allá, de la necesidad de abortar la pluralidad. Siempre ha habido quien postule a favor y siempre quién en contra por aquello de la polémica y la forma de trabajar en los argumentos de este tipo de programas, pero en el caso de Abraham fue tal la unanimidad que según el padre del traicionado se dieron la vuelta a la marcadores. Qué más da. Es así. Lo importante señores, es no votar, que voten ellos, que vote el que toma cordero, el que entrevista su sueño, el que es dueño, el que se juega su propio dinero, pero nosotros con un euro y un café podemos hacer virguerías en una tertulia sin incentivo alguno, la pasta, remojada y el interés al son que quieran, porque nos dejamos para lo del entretenimiento pero no para lo del beneficio, que no somos nosotros las marionetas, y el aroma de un buen café es mucho más sano que el de un atajo de veletas al que pagan por trabajar despellejando o pellejos pegando, los mismos, los distintos, con esas voces impuestas a golpe de genialidad embotada y caduca, una vez y dos y tres, y al cabo de muchos treses la vergüenza cuanto más grande más brilla por su ausencia para seguir manteniendo lo mismo y lo contrario, un trabajo tan envidiado como miserable. A precio de saldo los destinos se deparan  y desde la lejanía el entretenimiento está servido, pero en las generalidades los colectivos son colectivos y la risa mal parida ojalá atragantara más de una boca empapuzada de su propio egoísmo.

     Abraham García ganó. Guapo. Competitivo.  Simpático. Un detalle éste de simpático que desconocíamos emergió de ese rubio de antaño y bonita sonrisa. No lo conocíamos de antes y tampoco su parte seductora, sólo nos mostró la chulesca junto con la muy confiada en sí misma, así que nos sorprendió. Si hubiera utilizado la simpatía que muestra ahora por los platós mientras estuvo en la isla, habría ganado muchos más puntos que los que tuvieron que endosarle, parece un poco contradictorio que camuflara ese carácter tan favorable cara al público, habría dejado de ser el eterno aburrido que asesta el golpe de gracia en la final y del que si dependiera la emisión del concurso fracasaría en apenas los primeros día, pero esto  lo que muestra es que jamás este concursante perdió de vista una estrategia, algo que se está convirtiendo en tan antiguo como el más de todos los oficios, y en la que esencialmente procuró no llamar la atención excepto en los momentos donde la competencia del concurso le ofrecía el liderazgo o la posibilidad de erigirse en el más fuerte y poderoso de los supervivientes. Pero ante las cámaras su máxima a la hora de hablar o de sentir o de vivir o de involucrarse con su compromiso de concursar  fue la discreción. Porque si en su cara simpática (empalagosa, repelente, la variedad del espectador ya ustedes saben) en la que tanto besaba pulseras en estado de euforia (curioso detalle que olvidara besarlas más eufórico que nunca después de ser proclamado ganador) en la reversa ofrecía también  un carácter muy caprichoso, dominante y desagradable en las discusiones en la que avasallaba la razón y que trató de ocultar por su bien y el de su ssangyong a golpe de camaleón pegado a una palmera.

      Ahora ya no es concursante, es el ganador y no se corta un pelo en su poderío y por eso nos ha gustado el ganador mucho más que cuando concursó. No porque ganara sino gracias a quiénes ganó y el agradecimiento que les profesó que entendió ninguno porque el mérito se lo traía él solito de la isla, porque si unos tenían delante al ganador que impulsaron hasta el podio, el otro veía delante un montón de sapos y culebras del cotilleo que había que tragar como la parte que no queda más remedio que aguantar en su nueva condición de ganador por méritos propios, igual de propios que si hubiera concursado un astrofísico cuántico matemático y la pruebas hubieran sido todas sobre calcular integradas y derivadas fraccionadas complejas y esas cositas que al menos al chino no le hubieran afectado a la especial circunferencia de sus asombros. O sobre precios de una birra en Chipiona, o con la "A" nombres de miembros de la Hermandad de la Mano en el Pecho, por decir algo. Que los méritos propios no han sido exactamente  los que normalmente se entienden en su propiedad con una amplitud bastante más ecuánime. Así que la entrevista se convirtió en  la paradoja más tronchante de un chaval que ya tiene el dinero y que pasa ampliamente de los viejos escuderos. Se hizo un matamoricos a la papelera de los desperdicios con todos los colaboradores, de un plumazo y sin temblarle la pestaña. Porque defendió la supervivencia de los desafíos extremos escalando el Everest o la de toparse con un grupo de beduinos cabreados cruzando el desierto, o un Paris-Dakar o unas olimpiadas hondureñas contra un ejército de barracudas olvidando su racionica diaria de arroz o lentejas o mantas protectoras o pollos caídos del cielo. Porque sabrá a quién arrimarse pero se arrima dejando de lado lo despreciable del arrimado. Maravilloso documento el del viernes perdiéndose al final de la jornada. Peinado y repeinado, sin modificar un ápice su sonrisa, Abraham no se cortó un pelo para desmarcarse del concurso que la cadena se ha esmerado en ofrecernos durante estos largos meses en los horarios punta de los programas basura, esos que no se debe llamar basura porque son entretenimiento. Pero que hoy excepcionalmente llamamos basura porque el ganador nos lo recordó con su actitud igual que su admirador presentador nos recuerda que olió su bañador. Programas basuras que dejó bien claro que no son aptos para el ganador. Que ganó Supervivientes, con un par, de pulmones, los suyos, y otro par, de huevos, los que también creía suyos, pero no,  los huevos los puso la portera mayor del reino a la que ignoró como si de otro cuento de brujas se tratara.


Abraham: "...me  da pena que haya habido tanta tanta porquería de ésta, o sea, que hayamos convertido esto en porteras de barrio, pero bueno, que da igual, di lo que quieras..."









   
     Esta actitud de Abraham es igual que la de los defensores más puristas de Rafa Lomana a lo largo del concurso, ambas equivocadas, algo que Lomana supo entender muy bien, porque además de ejercer una supervivencia "relativamente" extrema y no siendo amigo de enfrentamientos tipo sálvame, guardó el respeto de la empresa que le contrató y supo compaginar ambas, entendiendo  la parte del espectáculo y dando momentos muy divertidos con sus salidas de "olla" para alimentar las cámaras y creando, además, ese hit palafitero que quedará para los anales de la historia del concurso.

     Estas sorprendentes declaraciones del ganador nos llevan a esta penúltima entrada. Despreció el tipo de concurso en el que participó y el tipo de concurso que tantos profesionales ha requerido para sacar en antena en todo su esplendor. El concurso de porteras de barrio como así lo definió y que manifestó claramente del que no participó. Todo un ganador, que dejando al lado a las portericas que le acompañaron durante su estancia en la isla, agradecía sin agradecer a las alcahuetas mayores del reino del telecinco que lo hicieran ganador desde el más absoluto e involuntario de los desprecios. Fue espectacular el jaque mate con aquella preciosa sonrisa que no sabía lo que se decía y la cara de pardillos, panolis, mojigatos y secundarios de opereta que se les quedó a las grandes figuras que lo hicieron ganador en una gloriosa tarde de orejas.

lunes, 2 de junio de 2014

¿Quién lo olió?, ¿tú o yo?

     El pasado martes en la final de Supervivientes 2014... cuando esperábamos con gran curiosidad quién ganaría finalmente el concurso después de dos meses... ¿Vio usted esto?

como sus propias flechas indican..

No se preocupe.
Usted no es el único.
Usted no es la única.
Somos muchos.
No estamos solos.

Hemos realizado un profundo cotilleo de investigación.
Psicólogos y psiquiatras se preparaban para la invasión.
Pero no.
No somos nosotros.
¡Son ellos!

Así comenzaron al día siguiente de la final
el programa diario de las tardes "Sálvame".
Sírvanse ustedes mismos:


miércoles, 28 de mayo de 2014 



      



Mucho más tranquilos, ¿verdad?
Si es que ya lo decían todas nuestras abuelas...
el día que esté Jorge Javier Vázquez
para qué querrán concursantes...

¡Con los otros movimientos sospechosos hemos topado!
Las bermudas de Jorge Javier tenían una gran razón de ser,
Sí, Señores y Señoras,
concursaban lalala larala
 y no se podían mojar
hasta el último momento.

♫♫♪♫♪
aquí está, viene ya, tan feliz...
♪♫♫♪
con sus flechas de amor para ti...

¡Estando Gorjse no tiene sentido fijarse en los demás!
Jorge Javier recoge su premio* 
como absoluto protagonista de todas las palapas,
de todos los cocos, las bananas, pezones y risitas varias...

¡Un precioso y recortado bañador usado
con sus huevos calibre cincuenta coma cuatro!
(apnea y cerillas incluidas)


Jorge ofendido contesta a a la Milá: "pues nada, habla tú de tus cosas, a ver si son más interesantes.."
 Y mira quién está en el tenderete de Gorjse.. el Aigorín en Escabeche.
 No alcanzamos a ver la suerte que corrieron sus calzones..


__________________________________________________________________________________


*nuestra colega acrata, experta y erudita en la materia, autora de la Obra "Grandes Supervivientes Comentados", llegó tras sus estudios a las mismas conclusiones que nosotros, lo que significa que las probabilidades de que al menos uno de los dos blogs tengamos razón se han ido al garete.


martes, 27 de mayo de 2014

LA HERMANDAD DEL VOTO EN EL VILO

—Buenos días, mis chicos, os vamos a hacer una última prueba por si acaso no conseguimos ni un sólo voto, que ya sabéis que tenemos que tenerlo todo bien controlado y organizado.

—Buenos días, Raquel.

—Tenéis que estar durante diez segundos sin respirar, si lo conseguís, al cabo de esos diez segundos os aviso y sumamos un punto a vuestro marcador, que cara al público será un voto, ¿De acuerdo? ¿Alguna duda?... Bien, pues empezaremos por Abraham, que no digan luego, y si Rafa mira cómo se hace pues oye, es lo que hay, alguien tiene que empezar, ¿entendido?, bien Abraham, el tiempo empieza... ¡ya!... (1-2-3-4-5-6-7-8-9...) ¡y diez!... Perfecto Abraham, ya puedes respirar. Un voto para Abraham. Rafa te toca... cuando diga... ¡ya!

     La Hermandad del Voto en el Vilo estamos emocionados, diez segundos, venga ese Rafa, lo puede conseguir... (1-2-3-4-5-6-7... eehhhs qué hace Raquel..)

—Tienes el cuello de la camisa un poco más subido de un lado que del otro, Rafa.

—Oh! Perdona, Raquel. Ahora mismo me lo pongo bien.

—¡Has respirado, Rafa!, es una pena. No podemos darte por válido este voto.

—Pero si tú...

—Entiéndelo, Rafa. Sería ventaja sobre Abraham. No te lo podemos contar... Turno de Abraham,el tiempo empieza... ¡ya!... (1-2-3-4-5-6-7-8-9...) ¡y diez!... Perfecto Abraham, ya puedes respirar. Otro voto, dos para Abraham, ninguno Rafa. Ánimo, Rafa, a ver ahora, prepárate, tu turno empieza... ¡ya!

     La Hermandad del Voto en el Vilo vemos a Rafa muy concentrado, venga Rafa, tú puedes... (1-2-3...)

—¿Estás bien, Rafa?

    (5-6...)

—¿Seguro que estás bien, Rafa? ¿No quieres dejarlo?

     (8...)

—¿Estás bien, Rafa?

—Estoy estupendamente, Raquel. Gracias. No te preocupes, mujer. Para adelante. ¡A tope!

—Oh, pero has respirado... no te podemos dar este voto por válido, lo siento Rafa.

—Pero si...

—No podemos, Rafa, de verdad que lo siento, sería una ventaja, entiéndelo... Abraham, te toca, ¿estás preparado? El tiempo empieza... ¡ya!... (1-2-3-4-5-6-7-8-9...) ¡y diez!... Perfecto Abraham, ya puedes respirar. Tres votos para Abraham, ninguno para Rafa... Tu turno, Rafa, ¿estás listo?

—Perfecto, Raquel, gracias. Cuando quieras.

—Tu turno empieza... ¡ya!

     La Hermandad del Voto en el Vilo creemos que está vez lo conseguirá, ¡ánimo, Rafa!

(1-2-3-4-5...)

—Rafa, me dice Jorge Javier si nos podías cantar un poco el Palafito...

—Cómo no, Raquel, Palafiiiito Palafiiiiitoooo dónde vas tú tan bonito, yo te abrí y si me dejas yo te cerrarééééé´...

—Lástima, Rafa, has respirado, no podemos contar el voto cómo válido.

—Pero si me has pedido...

—No, no, nada, nada, Rafa, de verdad que lo sentimos, son las reglas... A ver Abraham... (blablabla...) Cuatro votos para Abraham, ninguno para Rafa, ¡ánimo, Rafa, venga, que tú puedes! ¿Ya estás preparado?

—Por supuesto, Raquel, los de la Hermandad del Voto en el Vilo siempre estamos preparados. Cuando quieras....

—¡Has respirado otra vez, Rafa! Estáte más atentoooo...

—Pero si no me has dado el tiempo... no has dicho "ya"...

—¡Cómo que no! ¡Mira, Rafa, has respirado exactamente en el segundo dos! No podemos darte por válido el voto, lo sentimos, Rafa, sería muy injusto para tu contrincante, venga, tranquilízate y concéntrate, que tú puedes, diez segundos no son tanto, hombre, unos saltitos para relajarnos, venga...

     Salta Raquel con la gracia de una pluma inspirada... boing boing boing boing boing boing boing... Salta Abraham acelerado, emocionado, gritando a los cuatro vientos que jamás se rendirá, sólo la mitad del concurso pero nunca jamás después, siempre es mejor ser la segunda mitad valiente que las dos medias cobarde, a muerte siempre hasta el final, boingboingboingboingboing boboboboingingingingg boingboingboing boboboinginginginggggg, Raquel  pide que pare emocionada a ese alumno aventajado que ha saltado los dos metros y medio que separan el suelo del techo sin rechistar, chichón arriba o abajo, y mira entonces, con cara de asombro y un poco disgustada, a Rafa Monala. Rafa siempre ha sido muy servicial y con inmejorable predisposición para colaborar en todo...

—¿Por qué no has saltado tú, Rafa? —pregunta Raquel sin poder evitar un gesto disgustado.

— Me encantaría, Raquel, pero es que con los cepos que me habéis puesto en los dedos gordos de los pies, aunque jamás rendición, como gran superviviente que soy, mi instinto me dice que no se me ocurra moverme...

—Bueno... Tú tranquilo, Rafa —boing boing boing boing—. Que no pasa nada por no saltar —boing boing boing boing—. No penaliza —boing boing boi...—. Voy voy, me dicen que sigamos, ya más tranquilos todos, ¿os parece que sigamos?  ¿Preparados, chicos? Venga, Abraham tu turno... ¡y diez! ¡Muy bien! ¡Ya tienes cinco votos! Tu turno, Rafa, ¿estás listo...? ¡Ya!

     La Hermandad del Voto en el Vilo sólo tenemos ojos para los saltitos de Raquel, demasiado cerca de los cepos y van a saltar también...

(1-2-3-4-5-6-7-8-9...)

—¡Ya...

—Estupendo, Raquel —dice Rafa— ¡Por fin mi primer voto! ¡Vamos! ¡Vamoooos Monala! ¡EMORNE MONALA!

—No, no, Rafa, te confundes... te iba a decir que ya llevabas nueve... uuyy...¡casi! Te tenemos que anular el voto, pero mucho mejor, tranquilo, que lo conseguirás la próxima —boing boing boing boing boing—...

—No te preocupes, Raquel, Abraham es un gran rival, pero podemos conseguirlo, ¡a tope!

     Justo en ese momento Raquel recibe una información por el pinganillo.

—Chicos míos, tenemos que dejarlo, se ha producido el primer voto —boing boing boing boing.—Ya podemos resolver la final con los votos de la audiencia.

     Abraham Gracia no da crédito, se gira bruscamente hacia la cámara y grita:

—Eso es trampa. Voy ganando, tengo cinco votos, ¿quién estaba con los saltos?, ¿tú o yo?, a ver si ponéis más atención, que voy ganando, si tú estás con los cepos, estás con los cepos, y no me calientes la cabeza, te lo digo, ¡vamos!, tienes que estar atento a los cepos,  ¡Raquel!, ¡Jorge Javier!, hay dos personas adultas aquí que te lo están diciendo,  no digas tonterías, porque no me digas tonterías, ¡jamás se te ocurra levantarme el voto!, quien está pendiente al voto está pendiente al voto, a los votos, hay una persona saltando así ¡y a mí no me grites!, ¡jamás se te ocurra levantarme el voto!, así te lo digo, ya te lo digo, mucho cuidadito eh, ¡que éste es mi momento!

—Tranquilo, Abraham —le dice Raquel—. El voto es a tu favor... Aquí está, MANDAR CORDERO al 27705, pero Jorge... —boing boing boing—. Pone MANDAR CORDERO, ¿Pero esto qué es? ¿Qué broma es ésta?... ¡Oh! Sí sí, apunto... voto de Kiko Memández a favor de Abraham Gracia. Apuntado. Esto es todo, chicos míos, ya depende de la audiencia, querida audiencia, podéis votar llamando al 905 855 012 o enviar GANAR ABRAHAM al 27705... ¡Hasta mañana!

—Raquel se te ha olvidado para que gane yo...

—Perdona, Rafa —boing boing boing boing—. Las prisas, un momentito, aquí lo tengo... Si queréis que gane Rafa podéis llamar al 905 8475558762514254 o enviar GANAR RAFAELDELPALAFITOPALAFITOYOTEABRIRÉYSITÚMEDEJASYOTECERRARÉ al 2705.

Lomana no ha perdido la sonrisa en todo el concurso.. #AupaRafa!!
—Pero Raquel, te agradezco en el alma y el corazón el detalle que habéis tenido pero... ¿Ya cabrá todo eso en un mensaje?

—Ay Rafa, qué quisquillosicos sois a veces... ¡pues se envía en dos y ya está!

—¿Pero dos mensajes para computar sólo un voto? ¿No será un poco demasiado esfuerzo para los míos?

—Nos encantaría Rafa, de verdad, pero no podemos, de verdad tienes que entender que sería ventaja sobre Abraham, el texto es sólo uno, igual que para él, no podemos dar dos votos por un mensaje, son las reglas... —boing boing boing boing—.

     La Hermandad del Voto en el Vilo tenemos mucho trabajo para esta noche. JAMÁS RENDICIÓN. Qué manera de aguantar, qué manera de sufrir, qué manera de vencer, qué manera de subir y bajar de las nubes que viva Rafaaa que gane por fin!! Oye Joaquín, ¿y tú qué opinas?

domingo, 25 de mayo de 2014

TRES FINALISTAS Y UN PEGOTE

     Tengo que rendirme ante Rafa Lomana y ante Yong Li. Cuando empezó esta aventura los concursantes que daban juego y nos llenaban las tardes de historias eran los del grupo de estos dos supervivientes tan dispares y sin embargo con un fondo común tan parejo. Junto con Leo formaban ese trío que no se adaptaba al de las grandes estrellas empeñadas en no perder su glamour ni superioridad. Ambos son nobles, tienen un gran corazón y muestran lealtad al compañero.

     Luego está Nacho Montes, gran concursante que ha sabido dar juego enamorándose de muchachos hermosos que adoptaba a modo de mecenas para ilustrarlos ante la vida. Pero resultó que el mecenas no es que no sepa que un lustro son cinco años, sino que le roba al siglo su capacidad de abarcar la centena de años, algo que, con dos carreras o tres o todas esas que uno se inventa y luego restriega a los demás con tanta insolencia, es inadmisible. Hay que suspenderlo, que se haga dos o tres realities más para llegar a la final, en éste no, que ya está ocupada por un usurpador y dos ganadores. Es tiempo de terminar su concurso con la nota que merece su fingida grandeza.

      Y finalmente un Abraham que a dos resúmenes del final se enfunda en una capa de superhéroe para gritar a las cuatro cámaras que nunca se rendirá y mantendrá el fuego hasta la siguiente edición y un poco más allá.

      Lomana se lleva una gran lección de humildad en lo más profundo de su persona enseñada por él mismo y las circunstancias de su compañerismo. Tiene un don innato para respetar la convivencia y ofrecer ayuda y ser ayudado desde una unidad que tal vez no entendamos los que no sabemos en qué consiste una hermandad y que tal vez nos parezca exagerado ese gesto de mano en el pecho, pero va más allá de una pose que nos hace gracia, porque el compañerismo y la fuerza de grupo y la supervivencia de igual a igual se ha desprendido de ese hombre del que siempre hemos sentido que ha sido desperdiciado en la soledad del palafito y que hubiera dado otro rumbo a la edición y una forma de generar la convivencia en el resto muy curiosa y original.

     Y desde luego no tendríamos un ganador repetido hasta la saciedad por ser el mejor en un par de pruebas no aptas para no deportistas ni mujeres o abuelicos de Chipiona. Ese último resumen en el que tanto Abraham como Nacho se tiran al cuello de Lomana gritándole como posesos que él está expulsado, expulsado, tú estás expulsado, que te grito que estás expulsado, y luego el otro también, para dejar bien claro a los que votan que ellos tienen no más sino todos los derechos de ganar frente a él. Y de Nacho no se espera menos, es trafulquero y traicionero, y su marujeo, alcagüeteo y falserío para vender al espectador a sus compañeros a traición ha sido su constante diaria en la isla, no saber mostrar un poco de humildad o un compañerismo del que no tiene seguramente ni su significado ha hecho que lo rechacemos tajantemente en este tramo del concurso, así como a él le gusta, un sablazo inesperado que le corte no la cabeza pero sí esas ínfulas que necesita rebajar y poner a remojo desde su cuarto puesto.

     Decíamos, o más bien gritaban, un estás expulsado a Lomana como esperando que llegara el camión de los desperdicios de telecinco y se lo llevaran. De Abraham sí merece la pena analizar este detalle. "Tú estás expulsado", fuera de todo el sentido de la competitividad dicho por un jugador tramposo y repelente en su forma de competir, no ha habido prueba en la que la presentadora no le haya tenido que llamar la atención más de una y más de dos veces por querer tomar la delantera a sus compañeros con sus maneras poco éticas, y después de llamada la atención seguía con sus trampas sin inmutarse siquiera. Un jugador que se cree el mejor por haber sido el líder una y otra semana sin rivales que batir, en realidad. No es un buen líder el que gana las dos mismas pruebas una y otra vez, sino que el gana distintas pruebas y de variada índole, porque cuando la competición no son olimpiadas con todos los competidores cortados por el mismo patrón y son tan dispares los competidores que van de distintos sexos a distintas edades y distintas condiciones físicas no se puede tener tan poca coherencia por parte de la organización y repetir las mismas pruebas de resistencia sabiendo con certeza que hay concursantes que nunca podrán competir por el liderazgo. Lomana no está expulsado, un buen rival y un buen jugador con deportividad debería saberlo, pero el que se harta de hacer trampas tampoco recuerda que si a Lomana lo echó la votación de la audiencia en aquel momento del concurso, a él, mucho más tarde, después de estar llorando y quejándose semana tras semana de querer irse, una llamada también, la de su padre, es la que le hizo cambiar de opinión y decidió seguir en la competición, con una ayuda externa y mucha, mucha ayuda interna por parte de los que le han organizado pruebas a medida, habrán caido así, pero un poco de modestia para creerse campeón con hombres que le doblan o triplican la edad tampoco estaría mal. Así que menos lobos y recordemos aquel cobardica que ahora se las da de tarzán de la jungla. Que no se las dé de tan superior a Lomana, que además se quedó en la final gracias a robársela descaradamente al que vino de jugar casi en solitario desde el palafito. Generoso Lomana, la deportividad con que asumió un pase a la final que dejaba todo que desear.

      De Yong Li sólo se puede decir que es el concursante perfecto. Se le ha acusado de vago y de pensar sólo en comer, pero Yong es el más joven del grupo y ha sabido jugar la baza del chaval que se niega a hacer las tareas, que se escaquea y luego se hace querer, pero no sólo con ellos, sino también con la audiencia, a parte de ser el ojito derecho del presentador (en contra a la despótica manera con que se dirigía a esa Chiqui que ya no está pero bien merecía la final, bastante más que el que lloraba por irse cuando todo era mucho más duro que después de acostumbrarse), ese presentador con el que ha tenido la ventaja de una complicidad en las conversaciones que no ha desaprovechado para mostrar su lado más gracioso y más pícaro. Yong Li es un auténtico acrata, no ha asumido autoridad alguna y menos la ha impuesto, no ha jugado a que se lo dieran todo hecho sino simplemente a hacer las cosas según y como le parecía sin necesidad de que tuvieran que ser los demás los que complementaran nada. Y además, ha mostrado ser muy buen chaval y con gran corazón, cuando cedió su comida a Bibiana Fernández (que ceder comida para Li no hace falta explicar lo qué significa) desde aquí pensamos que lo hizo por compensar aquella nefasta negociación que decían y que tanto se le echó en cara pero luego comprobamos que fue por un profundo sentimiento de bondad y generosidad para con ella, llegó a quererla como a una madre aunque fuera no lo percibiésemos. La picardía del más pequeño de los hijos que te pillan la vuelta, esa ha sido su única maldad. La inteligencia que tuvo para pedir perdón a una Katia Aveiro altiva, chula y prepotente que se creyó más por encima que nunca después del golpe maestro de nuestro jugador chino que en realidad le asestaba el golpe de gracia a sus intereses por seguir adelante, hasta la final a la que ha llegado por mérito propio y sin necesidad de competir con toda la baraja marcada al beneficio del niño de las pulseras.

     El otro día en el Debate no se hizo mención a la gran cantidad de mensajes que corrían por el twitter denunciando la forma de realizar la prueba entre Lomana y Abraham, pero aun así Alvaro de la Lama no dio paso ni siquiera una vez al representante en plató de Rafa que trató de comentar algo al respecto. Ni lo vimos. Lo importante no es la capacidad que tiene el presentador de anular lo que se está reclamando a gritos desde las gradas, sino comparar esa autoridad a la que ha tenido mientras ha estado en plató el señor Don Kiko Matamoros, que era más bien éste el que daba paso al presentador, y así vamos mal. Sí, la cadena genial, ya sabemos, pero que esto sea un espectáculo y un mero programa de televisión no quita que como concurso haya puntos estrictamente parapetados en la rigidez y seriedad que no se puedan transgredir. Porque luego llegan en todos los otros programas primos hermanos las quejas y las reivindicaciones de chorizos políticos y yernos de reyes y toreros presos con privilegios, pero cada colectivo en su realidad no hace más o menos al de los demás y el abuso es abuso en todas sus formas y todos sus poderes.

     Tanto Yong Li como Lomana han sido auténticos y no han dado ni una sola puñalada trapera a los compañeros (o trasera que diría Nacho Montes, incluso puñalada de cuartos traseros que diría Kiko Hernández). Los dos tienen algo en común, ese Ssangyong que les espera, que como dije a una gran observadora de realities, que es la que me ha traido hasta aquí, ese Ssangyong como su propio nombre indica es muy, muy LI, sí, pero también es muy, muy ENORME. Es cuestión de dos. No más. Y si Yong fue favorito desde el principio para nosotros, cuando en la primera palapa reconocía una Katia chula con privilegios y sólo Yong dio la cara quedándose vendido delante del resto de sus compañeros, Lomana ha sabido sorprendernos desde una posición muchísimo más humilde de la que vende. Ante una situación de peligro, su mano, sin duda, es la más segura. ENORME LOMANA. ENOLME LI.

     Pero terminar no puede ser de otra forma que como lo hicieron ellos, reconociendo el mérito que ha tenido un Rafa Lomana que a pesar de ser absolutamente ignorado en el último debate, donde parece que poco ha importando su chamuscamiento en la prueba y el sufrimiento para nada, aún así les puso la guinda al pastel. Generoso Lomana. Un debate cuyo reinado se lo llevó el peloteo continuo hacia la persona de una Katia Aveiro cantante, a falta de pan toja buenas son tortas latinas calientes de balón consagrado, pero por mucho que insistieran en la no hermana, allí sólo veíamos a la no cantante de Ronaldo, de la que finalmente borraron la perenne sonrisa de aguaplast cuando ignorando absolutamente su "latina de sangre caliente yo soy" terminaron con una imágenes extraordinarias, magníficas, lo mejor que se ha visto en todos los Supervivientes hasta ahora que merezca ser recordado. La más grande de las felicitaciones a quienes hayan editado ese hit de Rafa Lomana y a su protagonista meneando al cabeza desde la palapa, porque han conseguido ese broche de oro a una edición en la que no se puede decir que está expulsado el más que merecido campeón con su hit parade "yo te abrí y si tú me dejas yo te cerraré".

viernes, 23 de mayo de 2014

VE AGUANTANDO QUE TE AVISAMOS CUANDO GANES (lengua de fuego: segunda parte)

   
      Sinceramente, me sorprendió quién empezó la prueba, pero sólo es una percepción subjetiva, igual que cuando uno tiene un bollicao que repartir entre dos niños y no se pueden hacer dos mitades,  así que si sólo puede ser para uno vamos ya al sorteo, lo más justo, diréis, pero que en el sorteo le toque al niño que tiene muchos bollicaos en casa cuando vuelva y se quede sin nada el niño que no ha visto uno en la vida, pues eso, la relatividad de la vida. El sorteo para ver quién empezaba de entre Lomana y Abraham era lo más justo en igualdad de condiciones, pero si los participantes son dos, uno de ellos habiendo realizado en varias ocasiones esa prueba y que, además de tramposo por naturaleza, la conocía perfectamente y el otro más perdido que un pulpo en el coche del garaje de un palafito y capaz de devolverte un trozo de tiempo que no le corresponda manque pierda,  pues igual hubiera sido más justo que el que nunca ha visto la prueba y además estaba desubicado no fuera el que empezara. Pero bueno, no hemos venido a eso, tampoco desvaríemos, el sorteo, sí, que sacara Abraham el palito más largo, ah no, que no vimos los palitos. Y eso sí que no, por ahí sí que no pasamos, nuestro Rafa nada de palito corto, que nuestro Rafa es más largo que un debate con Matamoros.

     En la entrada anterior hablábamos sólo de la prueba que realizó Rafa Lomana, en la que pide que paren después de cuatro minutos y cincuenta y dos segundos según dijo al final Raquel Sánchez Silva. Decidió parar después de que durante medio minuto largo se viera involucrado en un conversación desde el plató de Madrid en la que Jorge Javier Vázquez  le descentraba con la típica broma de que fuera aligerando que había que cenar. Claro, Lomana acabó moviendo la cabeza al frente varias veces y ya totalmente desconcentrado tuvo la sensación de que el fuego le quemaba las pestañas y pidió que pararan. Unos segundos antes de que Raquel se viera obligada a detener la prueba por motivos de seguridad. Un dato que Rafa desconocía, no es lo mismo saber que vas a estar un máximo de cinco minutos que aguantar todo lo que puedas porque el rival pueda hacer seis, siete, ocho, diez, los minutos que sean. Tener la opción de no decir "¡para!" implica tener que saber que tanto para el rival como para ti hay un tiempo máximo. Un tope máximo no se puede superar.

     Este dato más todos los demás que le llevaron a Abraham a comenzar la prueba siendo conocedor de todo 'lo más grande para dar por el favorable' (que diría Nacho Montes)  y que a Rafa no le dijeron, hacen prueba invalidada, no superada, pero no por los concursantes sino por los presentadores.


     Tampoco entiendo esa insistencia de Raquel (11:50) en preocuparse por Rafa cuando llevaba más de cuatro minutos y sabía que a los cinco se cortaba la llama por motivos de seguridad, parecía tener prisa porque Lomana no llegara a esos cinco minutos,  es tan inexplicable como ver que mientras el jugador sufría por luchar su victoria los dos presentadores estaban empeñados en que desistiera. ¿De dónde sale esa preocupación si sabía que en unos segundos se iba a apagar el lanzallamas? ¿No es un poco sobreactuada, cuando luego deja absoluta tranquilidad para que Abraham haga la prueba?

      Al ver de nuevo el vídeo comprobamos un detalle que se nos había pasado por alto, y es ver cómo la presentadora parece empeñarse en poner el cronómetro delante de las narices de Abraham una y otra vez. Después de verla a lo largo de todas las pruebas habidas en el concurso controlando perfectamente que nadie haga lo que no debe con ese dominio de no escapársele una, es radicalmente opuesto el descuido con insistencia en esta prueba.

ampliando la imagen se ve perfectamente que mira el cronómetro (11:50)
 y en la secuencia del vídeo lo hace repetidamente 

   
 
     Mientras Abrahan va a prepararse para empezar su turno Raquel dice a Lomana que tenía orden de parar a los cinco minutos, con lo cual ya tiene Abraham un dato que Lomana no tenía. Fundamental para Lomana el haberlo sabido. Hubiera cambiado totalmente su actuación. No es lo mismo no decir "para" y que te dejen ahí chupando fuego todo el verano a que en cinco minutos te corten la valentía sí o sí. A ti y al otro. Excelente punto de referencia para seguir aguantando. Y encima ganar, por unos segundos, que ya lo sabía, a Lomana.


 
      Antes de empezar, dice Raquel: "Abraham no sabe el tiempo, sólo sabe que ha sido mucho..." (10:43) Bueno, la verdad es que ése era el cometido, que no lo supiera, pero Abraham se harta de ver una y otra vez el cronómetro que le pone prácticamente encima de las narices.

     Y ya le toca el turno a Abraham. Las mismicas condiciones, igualicas igualicas que las del pobre ingenuo de Rafa, que con una capacidad de sufrimiento extrema, y doblando la mejor marca de Abraham (contra dos rivales y sin tener referencias externas ni puñetera idea de tiempos ni topes), no le sirvió para nada. Abraham  en esta ocasión sabe perfectamente el tiempo que ha hecho Lomana, le ha echado varias ojeadas al cronómetro durante la prueba, pero es lo de menos, porque no le hace falta. Se lo ponen todavía mucho más fácil. Justo antes de marcar la salida con el punto de inicio, Raquel le dice: "Por razones de seguridad si sobrepasas el tiempo de Rafa ya me dirán si tengo que parar..." (10:23)

     ¡¡¡¡¡Si sobrepasas el tiempo de Rafa!!!!!  (que es lo que nos comentaba ayer un anónimo). O sea, que en vez de aguantar lo máximo posible y después, a posteriori, cotejar el dato con el de Lomana para ver quién estuvo más tiempo, ellos mismos, la organización, se encargaron de administrar el tiempo del concursante dejando que con el paso del tiempo (sufriendo y resistiendo, por supuesto, pero eso también lo ponía Rafa) sólo tenía que esperar que apagaran el lanzallamas, o bien por superar los cinco minutos (dato con el que él sí contaba), o bien, nada más superar la marca de Rafa, que es lo que pasó, para saber que era el ganador, simplemente le hicieron ganador dándole toda la prueba hecha. Aguantó mientras se respetaba su silencio hasta el final, exceptuando un "nos están dejando sin palabras" o un "no puedo decir nada más que admirable" que nada tuvo que ver con la desconcentración que le llevó a Lomana a pensar que se le estaban ardiendo las pestañas.

     Durante el desarrollo de ambas pruebas la condiciones que percibió Abraham fueron de "tranquilidad" y "seguridad" máxime cuando sabía que le iban a marcar el final del tiempo ¡y además como ganador!

     Mientras que las de Rafa fueron de absoluto "peligro" y "precaución extrema" con la connotación negativa, además, de un machacante goteo que le atormentaba con la disyuntiva de gritar ¡para! o caer desintegrado en cualquier momento desde hacía un eterno rato..

     La valentía y  el enorme esfuerzo que hizo Rafa Lomana para ser finalista después de lo desubicado que se le veía por venir del palafito tienen que llevarlo a la final. Y después de ver  las imágenes de esa prueba una segunda vez y comprobar la realidad de cómo lo afrontó uno y cómo el otro, y cómo los que lo organizaron,  no sólo nos invade un gran sentimiento de solidaridad para con Rafa, sino también de cariño y queremos verlo en esa final y ver cómo también después deja atrás al niño mimado de la capea en la muñeca, que ha toreado a todos porque se lo han puesto en bandeja, algo que Rafa no sabía, como tampoco sabía que votar a Nacho era voto inútil siendo como era el líder de siempre (el que mejor se ahoga y el que mejor se quema una y otra vez a falta de más originalidad en las pruebas) el que elegiría a Nacho Montes en nominación directa.

      Ayer el presentador tuvo el detalle de abrir su puntero cortijo felicitando al finalista de la prueba, sin mencionar la polémica suscitada en las redes con este tema, pero amablemente valorando lo grande que estuvo y lo bien que lo hizo Abraham, sí, Abraham. Miguel Temprano le apostillaba por detrás que también Rafa. Sí, sí, pero no. Abraham. Así, como un jarro de agua fría para que nos refresquemos mejor del sofocón con el lanzallamas. Con lo que le gusta mencionar a la audiencia que le sigue, ha tenido una forma tan maravillosa de decirnos sin decirnos. Ha sido estupendo. Maravilloso. Ya sabemos lo que hay. O nos hacemos amigos de la Ronalda o nada.
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entre manipular y no manipular yo tampoco choi manipular .-edzmundita dixivip6