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jueves, 5 de mayo de 2016

sorteando supervivientes



   Llevamos dos semanas tratando de sobrevivir con estos concursantes. Solamente me ha dado para contar algo sobre Yurena, de quien dicen afiladas lenguas que no está hecha para este reality, sin embargo las confesiones que nos hace frente a la cámara son absolutamente maravillosas, siempre manteniendo su profesionalidad obligada y con un encanto que va más allá de sus correctísimas formas para darnos a entender que ahí está sin querer estar. Le ha borrado la sonrisa al garífuna a la par que lo trata delante de nosotros como si fuera el ser más afortunado de la tierra por tenerle de vecina en el matorral de al lado. Ahora está pensando en abrir una línea de joyas diseñadas por ella ya que sin pez que llevarse a la boca se ha dedicado a adornar la fragilidad de su estancia. Si esto no es sobrevivir que baje Harold Lloyd y nos lo diga.

     El otro grupo, o sea, todos los demás no llegan a dos resúmenes medio interesantes y llevamos ya nueve. Los datos de audiencia son muy buenos pero van por otra autopista completamente cruzada con la nuestra. Recuerdo el primer debate, en el que después del gran share que hicieron en la gala de estreno, Sandra Barneda cada vez que hablaba con ellos al terminar las nominaciones les iba dando la enhorabuena por el gran concurso que estaban haciendo, uno por uno, sin dejar de repetir la misma coletilla... al tercero ya te llama la atención, al quinto te preguntas el por qué y con el último queda meridianamente claro que la presentadora tiene la orden de transmitirlo, por aquello de enarbolar los ánimos, supongo, ánimos que todavía al menos yo sigo esperando.

    Sé que podríamos centrarnos en la supervivencia de la que habla Mariman, que si los más fuertes, que si pescar, que si el hambre, pero todo eso quedó atrás en el ámbito de lo medianamente creíble hace ya muchas islas. Son tan descarados a la hora de ponerse frente a las cámaras a rodar, tanto el equipo como los concursantes, que hablar de creernos lo mal que lo pasan es más cuestión de ajustar comodidades que supervivencias.

     Disfruto el concurso, por no decir disfrutaba, viendo cómo se comportan tanto los concursantes como todo lo que les rodea, algo que no tiene nada que ver con posibles tongos sino con organizados guiones que salen a la venta unas veces en la sección de productos de calidad y otras en la de gangas abandonadas entre montones de fallos de fábrica que ni se molestan en disimular. Y no es un estudio minucioso que busca el detalle sino puro aburrimiento que desvía mi interés (de una aburridísima y gritona Mila Ximénez que sólo sabe despotricar al más puro estilo impostado de sus sálvames) hacia las casualidades postizas bien amarradas por los directivos que no tienen nada que ver con las que podrían producirse en el bando de la casualidad natural.

     Apenas discuten, es más, no discuten nada, el factor broncas que es el que más atrae al espectador está totalmente apagado.

     A cambio, el pasado debate, también muy llamativo, empezó con un sin querer pero no poder dejar de hacerlo, un disculparse sin poder dejar de emitirlo, un justificarse continuamente con lo que a continuación nos iban a poner, hasta que ya llega el punto en el que te preguntas una vez más el por qué, por qué van a emitir algo por lo que se justifican continuamente, no vayan a quedar de incompetentes o lo que es peor, tengan que contentar a quienes rotundamente se opusieran a la emisión porque pareciera juego rastrero que deja vendidos a una parte del equipo. El caso es que a Suso le sientan mal las pastillas que les dan contra la malaria, algo que seguramente se haya producido todas las ediciones y cuya información nos han omitido hasta ahora porque son datos pormenorizados vetados como es lógico teniendo en cuenta que forma parte del detrás de las cámaras. Suso devolviendo y deshidratándose. ¿Cómo nos pueden poner esas desagradables imágenes haciendo además hincapié en que nos fijáramos en las acusaciones  que sus compañeros Paco y Carla hacían contra el equipo según las cuales y por contrato en cuatro minutos tenían que tener el médico en caso de necesitarlo? Nos estaban mostrando una reacción absolutamente normal de preocupación de los concursantes, entre los que además se encontraba una médico,  para lanzar finalmente el misil contra los mismos agraviados revertiendo la acusación en dirección contraria y llamándoles agresivos, todo esto aliñado bajo nuestro asombro con un incómodo gesto en el rostro de Sandra Barneda que iba vendiéndonos esta asquerosa trama en la primera media hora del Debate con el único objeto y sucio proceder para enganchar al telespectador al programa sea como fuera, a costa una vez más y cada vez más evidente y con más descaro de lo suyo de siempre, sin mirar lo más mínimo por las dignidades cuestionadas de los profesionales de la sanidad que dejaron en paños menores y por supuesto nuestra racionalidad estupefacta dañada por su forma de hacernos tragar estas pildoritas que parecen tontería pero son cada vez más difíciles de digerir. Los colaboradores en el Debate se reían. Poco agradecidos, exagerados, les dijeron de todo, incluido que en una hora tenían siempre la atención necesaria. Una hora un detalle una causa.

     Este es el nivel del material a emitir que tienen.

     Por cierto, ¿alguien se cree que mientras duermen en la arena las tarántulas campen a sus anchas por sus cuerpos inertes mientras les graban? Hay que apuntarlo en el libro guinnes de las grandes dudas, detrás de lo del cepillo de dientes de Carlos Lozano.

     Luego como si nada, una y otra vez a lo mismo, tedioso, largo y aburrido, cuyo epicentro se encontraba en aquello que Dulce pudiera contarnos sobre la vida y milagros de los Pantoja. Este es su único programa, su única intención, tienen a todas las gradas amaestradas para que lancen especulaciones al viento sobre Julián Muñoz o Agustín Pantoja, lo demás está de más.

Y la mayor vergüenza ajena es ver lo incómoda que está la presentadora cuestionándose algo que le tiene sin cuidado y encima tiene la osadía de arremeter con muy mala leche contra la defensora de Dulce porque parece que Isa le tiene atada la lengua. Sandra Barneda, presentadora de Supervivientes: "Maca, mientras está el vídeo pregúntale a Isa si puedes decir algo esta noche porque no me estás diciendo nada y me estoy enfadando..." Y mientras tanto, tienen Honduras lleno de concursantes ignorados que no saben cómo reutilizarlos.

     Y dicho esto, recuerdo cómo viví aquel Supervivientes donde Rafa Lomana fue absolutamente discriminado en las pruebas finales que dieron como ganador al hijo de quien regalaba corderos a Kiko Hernández mientras el hijo ejercía sólo de cuenta atrás sin respirar y nada más, un inútil integral que estuvo básicamente todo el concurso llorando porque se quería ir y egoístamente escaqueándose de todo compañerismo para estar más fuerte en las pruebas de liderazgo, mientras que Rafa nos daba grandes momentos en el palafito igual que nos los da ahora Yurena con su coach particular.

     Estos recuerdos sólo significan una cosa, falta de equidad y muy poca seriedad en las pruebas, como cuando la olvidada Raquel Sánchez Silva dejaba en la más decisiva mirar su cronómetro al futuro ganador mientras Jorge Javier le metía prisa a Lomana para ir acabando y Rafa sufría lo indecible por intentar ganar el concurso de manera justa y creyendo en la honestidad del concurso.

     Yurena se ha cargado el palafito. Ella jamás hubiera ido sola al palafito, así que nos han colocado un coach que le entretenga mientras disfrutamos de las peripecias de los dos grupos. Quiero decir con esto que Supervivientes se amolda a los concursantes y no son éstos los que se tengan que amoldar a la superviviencia. Es importante tenerlo en cuenta, como en esta edición no se ha visto nunca con tanto descaro tamaña incongruencia. Por no añadir que aparcan a Yurena por las mañanas y se la llevan para las noches de hotel. Se me hace tan poco probable que Yurena pase las noches en ese ámbito salvaje cuando ella cultiva su cuerpo con caracolas vacías y, sin embargo, volverá sana y salva. No es éste el ámbito de supervivencia en el que hay que compararla con Rafa Lomana, que lo tenía todo, la educación, el saber estar, el espectáculo y la adaptación real al medio en el que sobrevivir en caso de que se tratara de ello, y sobre todo una honesta capacidad de sufrimiento para ganar por encima de cualquier otro concursante que haya participado en anteriores islas. Pero sí es el mismo ámbito el de Yurena que sus contemporáneos, todos igual de pasivos y todos igual de teatreros a la hora de moverse en un espacio tan reducido como ridículo.

engranajes de troncos para apostar al rojo
    Se vota para salvar, cuando les parezca más conveniente se votará para echar, recuerdo esta decisión arbitraria de echar o salvar según el guión amenace televisivas decisiones. No podemos decir que con el empeño de un votante se pueda modificar decisiones si no añadimos que tienen que ser decisiones intrascendentes. Esto es, Dulce jamás será la menos votada por el momento, nunca habría salido de ese concurso el pasado jueves como no saldrá esta noche. Es el comodín de oro del programa. La única baza que tiene para hacer de este pufo de Supervivientes2016 algo rentable durante varias horas a la semana.

     El hecho de aceptar que Dulce esta noche no saldrá porque viven todos de Belenes Estébanes o Isas Pantojas  no va tanto con el tema de las votaciones inútiles como con el de aceptar que esto significa que hay hechos en el concurso que seguramente tampoco sean dejados al azar. Por ejemplo, el de que Mila empezara el concurso en Playa Paraíso. Organizado para que fuera así, no todos tienen la suerte de que un padrino les allane el comienzo y fundamentalmente la continuación. Esto me lleva a la casualidad, triple casualidad con pleno al tres, de que en el juego que disputaron la isla de las tekas contra el manglar de las tarántulas, los tres intentos victoriosos fueron del equipo de la Doña Sálvame, la cuarta doña que estrena concurso mediasetero. Había que empujar de una esquina de un tronco para tirar un cubo, tres intentos, los tres a favor del equipo de Mila. Eso de que está todo supervisado para la igualdad absoluta queda bonito. Decirlo. Pero a la hora de empujar igual el tronco tenía más ciática por el lado del agua que por el del fuego. Ella eligió el equipo de fuego en el barro y a ella le dieron a elegir el cambiarlo, sí pero no, va déjalo, tantos detalles para mostrar naturalidad ante un tronco igual y sólo igual, véte a saber, un poco presuntamente amañado.

     Es que casualmente la segunda prueba iba de hacer un puzzle, algo que se sabe que a quien tiene un coeficiente de inteligencia 130 le tiene que resultar mucho más fácil que a quienes ronden la media, que es de 100. Mila perdió. No fueron nervios, ni fue ir a contratiempo, una eternidad tuvieron además de la pista que les dieron, que la pieza más grande y con ángulo recto era la base del cuadrado. Con este dato y la pieza, Mila Ximénez se marcó un curioso lapsus de atontamiento transitorio que yo no me lo creo, como no me creo sus intentos una y otra vez por poner las fichas en un desencajamiento que no cuadraba con ella del verbo cuadrar con ella.  Las imágenes nos muestran a una mujer acostumbrada a hacer el paripé, como si estuviera jugando a hacerse la tonta, parecía su propia nieta compitiendo con los de la clase de mayores.  Creo que su actuación fue tan postiza como melodramático su número empeñada en abandonar y creo firmemente que fue la forma elegida para encontrar la excusa para hacerlo. Es tan inconcebible que Mila no resolviera ese cubo como inconcebible es que dejaran a un ganador de Pasapalabra fuera de la pareja elegida para su resolución, lo que da totalmente confianza en las piernas del pasapalabro para correr sin necesidad de formar parte del mismo equipo resolutivo integrado por Mila Ximénez.

     Después de ver el Debate, llega el resumen del lunes, un resumen que conforme se adentra en la historia me muestra un Tejado doliente al que parece que le ha vuelto a dar un ataque de ciática, como al tronco, que está de moda, pero no, es el mismo ataque que le da antes del Debate y que nos cuentan en el Debate y que después de resumirnoslo el lunes en el resumen del Debate, con por y para el Debate, va y nos cuentan ya finiquitado todo lo anterior, el mismo ataque a continuación, sin inmutarse,  como si el cronómetro del concurso lo llevara algún cancrejo y fuera novedosa la cosa.



   Así que aprovecho para hablar de los pollos, cada uno su bandeja y las bandejas de Suso y Mila salteadas ahora aquí ahora allá, que no tiene importancia porque se corrige llevando cada una con sus mordidas al sitio que corresponda y ya está, pero vamos, el hecho de que nos lo muestren ahora sí ahora no tiene su punto de intríngulis, un punto de intríngulis que no superará jamás de los jamases el increíble misterio del momentazo del pesaje. Un pesaje con trozos de pollo dejados en bandejas a golpe de mordidas más o menos fatídicas por cuerpos humanos no caracterizados por ser fauna precisamente salvaje, y va y la pedazo balanza que estima el equipo que gana, cae por su propio peso hacia el lado del ganador como si fuera un milimétrico peso de cocina donde unos gramos más o menos de especias crean la diferencia entre el arte y el desastre.
¿este desnivel es normal con unos trocicos de pollo para competir 00?
cantidad de pollo del equipo ganador  que desequilibra la balanza de forma tan drástica
la densidad de la carne de pollo en Honduras debe ser una cosaaaaaaaa
     Y así. Y mientras en galas y debates se empeñan en perder tiempo durante minutos y minutos incidiendo en comentarios o imágenes repetitivas, nunca tienen tiempo para hacernos los sorteos delante de los concursantes y en directo, o mostrarnos las imágenes grabadas de los previos, que al fin y al cabo es a lo que hemos ido y han venido, a concursar dentro de los parámetros medio decentes que se necesiten para hacer de esto algo medianamente digerible.

     Y mientras tanto, nos han desaparecido al defensor de Mirian, una concursante cuyo único valor residía en la parte defensora de su novio Carlos Lozano, al que le ha debido de tocar en el sorteo abstención por incompatibilidad de miserias a todo trapo y en horario de lujo.

     Por eso hasta el momento sólo puedo valorar el gran concurso que está haciendo Yurena, porque lo que nos cuenta y cómo nos lo cuenta va perfectamente encajado con todo lo previamente sorteado.


viernes, 23 de mayo de 2014

VE AGUANTANDO QUE TE AVISAMOS CUANDO GANES (lengua de fuego: segunda parte)

   
      Sinceramente, me sorprendió quién empezó la prueba, pero sólo es una percepción subjetiva, igual que cuando uno tiene un bollicao que repartir entre dos niños y no se pueden hacer dos mitades,  así que si sólo puede ser para uno vamos ya al sorteo, lo más justo, diréis, pero que en el sorteo le toque al niño que tiene muchos bollicaos en casa cuando vuelva y se quede sin nada el niño que no ha visto uno en la vida, pues eso, la relatividad de la vida. El sorteo para ver quién empezaba de entre Lomana y Abraham era lo más justo en igualdad de condiciones, pero si los participantes son dos, uno de ellos habiendo realizado en varias ocasiones esa prueba y que, además de tramposo por naturaleza, la conocía perfectamente y el otro más perdido que un pulpo en el coche del garaje de un palafito y capaz de devolverte un trozo de tiempo que no le corresponda manque pierda,  pues igual hubiera sido más justo que el que nunca ha visto la prueba y además estaba desubicado no fuera el que empezara. Pero bueno, no hemos venido a eso, tampoco desvaríemos, el sorteo, sí, que sacara Abraham el palito más largo, ah no, que no vimos los palitos. Y eso sí que no, por ahí sí que no pasamos, nuestro Rafa nada de palito corto, que nuestro Rafa es más largo que un debate con Matamoros.

     En la entrada anterior hablábamos sólo de la prueba que realizó Rafa Lomana, en la que pide que paren después de cuatro minutos y cincuenta y dos segundos según dijo al final Raquel Sánchez Silva. Decidió parar después de que durante medio minuto largo se viera involucrado en un conversación desde el plató de Madrid en la que Jorge Javier Vázquez  le descentraba con la típica broma de que fuera aligerando que había que cenar. Claro, Lomana acabó moviendo la cabeza al frente varias veces y ya totalmente desconcentrado tuvo la sensación de que el fuego le quemaba las pestañas y pidió que pararan. Unos segundos antes de que Raquel se viera obligada a detener la prueba por motivos de seguridad. Un dato que Rafa desconocía, no es lo mismo saber que vas a estar un máximo de cinco minutos que aguantar todo lo que puedas porque el rival pueda hacer seis, siete, ocho, diez, los minutos que sean. Tener la opción de no decir "¡para!" implica tener que saber que tanto para el rival como para ti hay un tiempo máximo. Un tope máximo no se puede superar.

     Este dato más todos los demás que le llevaron a Abraham a comenzar la prueba siendo conocedor de todo 'lo más grande para dar por el favorable' (que diría Nacho Montes)  y que a Rafa no le dijeron, hacen prueba invalidada, no superada, pero no por los concursantes sino por los presentadores.


     Tampoco entiendo esa insistencia de Raquel (11:50) en preocuparse por Rafa cuando llevaba más de cuatro minutos y sabía que a los cinco se cortaba la llama por motivos de seguridad, parecía tener prisa porque Lomana no llegara a esos cinco minutos,  es tan inexplicable como ver que mientras el jugador sufría por luchar su victoria los dos presentadores estaban empeñados en que desistiera. ¿De dónde sale esa preocupación si sabía que en unos segundos se iba a apagar el lanzallamas? ¿No es un poco sobreactuada, cuando luego deja absoluta tranquilidad para que Abraham haga la prueba?

      Al ver de nuevo el vídeo comprobamos un detalle que se nos había pasado por alto, y es ver cómo la presentadora parece empeñarse en poner el cronómetro delante de las narices de Abraham una y otra vez. Después de verla a lo largo de todas las pruebas habidas en el concurso controlando perfectamente que nadie haga lo que no debe con ese dominio de no escapársele una, es radicalmente opuesto el descuido con insistencia en esta prueba.

ampliando la imagen se ve perfectamente que mira el cronómetro (11:50)
 y en la secuencia del vídeo lo hace repetidamente 

   
 
     Mientras Abrahan va a prepararse para empezar su turno Raquel dice a Lomana que tenía orden de parar a los cinco minutos, con lo cual ya tiene Abraham un dato que Lomana no tenía. Fundamental para Lomana el haberlo sabido. Hubiera cambiado totalmente su actuación. No es lo mismo no decir "para" y que te dejen ahí chupando fuego todo el verano a que en cinco minutos te corten la valentía sí o sí. A ti y al otro. Excelente punto de referencia para seguir aguantando. Y encima ganar, por unos segundos, que ya lo sabía, a Lomana.


 
      Antes de empezar, dice Raquel: "Abraham no sabe el tiempo, sólo sabe que ha sido mucho..." (10:43) Bueno, la verdad es que ése era el cometido, que no lo supiera, pero Abraham se harta de ver una y otra vez el cronómetro que le pone prácticamente encima de las narices.

     Y ya le toca el turno a Abraham. Las mismicas condiciones, igualicas igualicas que las del pobre ingenuo de Rafa, que con una capacidad de sufrimiento extrema, y doblando la mejor marca de Abraham (contra dos rivales y sin tener referencias externas ni puñetera idea de tiempos ni topes), no le sirvió para nada. Abraham  en esta ocasión sabe perfectamente el tiempo que ha hecho Lomana, le ha echado varias ojeadas al cronómetro durante la prueba, pero es lo de menos, porque no le hace falta. Se lo ponen todavía mucho más fácil. Justo antes de marcar la salida con el punto de inicio, Raquel le dice: "Por razones de seguridad si sobrepasas el tiempo de Rafa ya me dirán si tengo que parar..." (10:23)

     ¡¡¡¡¡Si sobrepasas el tiempo de Rafa!!!!!  (que es lo que nos comentaba ayer un anónimo). O sea, que en vez de aguantar lo máximo posible y después, a posteriori, cotejar el dato con el de Lomana para ver quién estuvo más tiempo, ellos mismos, la organización, se encargaron de administrar el tiempo del concursante dejando que con el paso del tiempo (sufriendo y resistiendo, por supuesto, pero eso también lo ponía Rafa) sólo tenía que esperar que apagaran el lanzallamas, o bien por superar los cinco minutos (dato con el que él sí contaba), o bien, nada más superar la marca de Rafa, que es lo que pasó, para saber que era el ganador, simplemente le hicieron ganador dándole toda la prueba hecha. Aguantó mientras se respetaba su silencio hasta el final, exceptuando un "nos están dejando sin palabras" o un "no puedo decir nada más que admirable" que nada tuvo que ver con la desconcentración que le llevó a Lomana a pensar que se le estaban ardiendo las pestañas.

     Durante el desarrollo de ambas pruebas la condiciones que percibió Abraham fueron de "tranquilidad" y "seguridad" máxime cuando sabía que le iban a marcar el final del tiempo ¡y además como ganador!

     Mientras que las de Rafa fueron de absoluto "peligro" y "precaución extrema" con la connotación negativa, además, de un machacante goteo que le atormentaba con la disyuntiva de gritar ¡para! o caer desintegrado en cualquier momento desde hacía un eterno rato..

     La valentía y  el enorme esfuerzo que hizo Rafa Lomana para ser finalista después de lo desubicado que se le veía por venir del palafito tienen que llevarlo a la final. Y después de ver  las imágenes de esa prueba una segunda vez y comprobar la realidad de cómo lo afrontó uno y cómo el otro, y cómo los que lo organizaron,  no sólo nos invade un gran sentimiento de solidaridad para con Rafa, sino también de cariño y queremos verlo en esa final y ver cómo también después deja atrás al niño mimado de la capea en la muñeca, que ha toreado a todos porque se lo han puesto en bandeja, algo que Rafa no sabía, como tampoco sabía que votar a Nacho era voto inútil siendo como era el líder de siempre (el que mejor se ahoga y el que mejor se quema una y otra vez a falta de más originalidad en las pruebas) el que elegiría a Nacho Montes en nominación directa.

      Ayer el presentador tuvo el detalle de abrir su puntero cortijo felicitando al finalista de la prueba, sin mencionar la polémica suscitada en las redes con este tema, pero amablemente valorando lo grande que estuvo y lo bien que lo hizo Abraham, sí, Abraham. Miguel Temprano le apostillaba por detrás que también Rafa. Sí, sí, pero no. Abraham. Así, como un jarro de agua fría para que nos refresquemos mejor del sofocón con el lanzallamas. Con lo que le gusta mencionar a la audiencia que le sigue, ha tenido una forma tan maravillosa de decirnos sin decirnos. Ha sido estupendo. Maravilloso. Ya sabemos lo que hay. O nos hacemos amigos de la Ronalda o nada.

miércoles, 21 de mayo de 2014

VE ACABANDO QUE TENEMOS QUE CENAR (lengua de fuego: primera parte)

   
     Me pregunto qué pensaría Jorge Javier Vázquez del graciosillo de turno que le soltara la gracia cuando él llevase más de cuatro minutos con un mechero encendido apuntándole a los huevos tratando de concentrarse en superar el sufrimiento.

     La prueba de la lengua de fuego de ayer para determinar el primer finalista de Supervivientes 2014 fue absolutamente injusta para Rafa. Es verdad que Raquel Sánchez dijo que en su enfrentamiento con Abraham salió por sorteo que empezaba Lomana, pero oírle decir que Rafa Lomana nunca había disputado la prueba y que nunca la había visto cuando Abraham la escuchaba a su lado con la experiencia de haberla hecho y la opción de controlar el tiempo que hiciera su rival, me produjo una sensación de desamparo absoluto. Es verdad que no contó los segundos, pero si Abraham no ve la prueba él no hace los cinco minutos que tuvo que aguantar para superar a Rafa, opción que él no tuvo por ser primero. En vez de estar junto a Abrahan con el cronómetro de refilón mejor haberlo sacado de la palapa. No sabía el tiempo que hizo su rival, no, igual que todos los que lo veíamos por televisión, tampoco, pero ni falta que hacía para saber cómo imponerse.



    Pero todo el esfuerzo y sacrificio de Rafa en la prueba se vino abajo con el cachondeo del presentador a costa de los gritos de sufrimentos  y cuando pasaban los cuatro minutos, eternos cuatro minutos para el que sufre, Jorge Javier Vázquez  no tiene mejor cosa que hacer que increpar al concursante que necesita de toda la concentración para tratar de aguantar lo máximo posible y le grita desde Madrid: " Rafa, aquí en Madrid en algún momento tendrá que acabar el programa, es que he quedado para ir a cenar.." a lo que Lomana contesta negando con la cabeza, por supuesto que lo escuchó, la rabia que me dio esa falta de seriedad compensada con la exposición inoportuna de su eterna autocomplacencia por resaltar, pensé que tenía que sentirse Rafa incómodo, como si tardar tanto en acabar la prueba fuera cuestión de ineptitud en vez de meritorio reconocimiento y por si fuera poco,  cuando acto seguido Rafa Lomana suelta otro grito para paliar el sufimiento, va entonces el presentador y  le contesta con un "uuuuueeeeeeeeeeeee" guasón e impertinente en su línea, muy gracioso para el espectador pero muy irrespetuoso con el que se juega tanto en una prueba cronometrada y cuyo objeto es aguantar el sufrimiento. Todo esto en unos segundo en los que Rafa Lomana al guasoneo del presentador ya responde rindiéndose, no sabemos si fue su voluntad de querer parar o su subconsciente arrastrado por el cachondeo de los alrededores de los que era él el objeto y finalmente dice "para" a los 4'52''.

     El turno de Abraham, el verlo aguantar y sufrir me produjo una sensación de solidaridad para con él, por tratar de superar lo que parecía imposible, que me duró lo que tarda en finalizar la prueba. Resulta que se respetó su participación en el sufrimiento sin cachondeos ni puntillas tales cómo vete acabando que te estás pasando, y finalmente cuando supera el tiempo de Lomana, Raquel Sánchez Silva corta la llama y lo proclama vencedor.

     Y así fue, pero absolutamente injusto para un Rafa Lomana, serio y que sufrió lo indecible para tratar de ganar y que no sólo partió con desventaja sino que hicieron de su duración un cachondeo totalmente vegonzoso y falto de respeto.

     Y la razón por la que verdaderamente escribo esta entrada es que la presentadora tenía orden de parar el cronómetro a los cinco minutos, ¡cinco!, ocho segundos que sin duda alguna, ninguna en absoluto, Rafa Lomana hubiera alargado su sufrimiento bajo las condiciones normales de silencio y no con ese runrún molesto y maleducado del que afila cuchillos para hoy, al que hay que añadir el de una  presentadora que asombrada ante el aguante y sin la impertinencia del de Madrid, insistía sin mala fe una y otra vez en si tenía que parar o si ya pasaba el tiempo de seguridad que lo hacía correr peligro, logrando entre el uno y la otra que Rafa Lomana se sintiera incómodo por aguantar como un jabato una prueba tan dura mucho más tiempo del que esperaban. Un tiempo que cuando tocó llevar Abraham se esperó respetuosamente a que superara el anterior para finiquitar el asunto. Y ya.

     Y ni que decir tiene que si Abraham no ve como todos nosotros la hazaña que llevaba a cabo el hombre solitario del palafito no hubiera resistido ni de coña el mismo tiempo más un segundo.

     Pero eso ya es lo de menos visto todo lo demás. Es televisión, sí, pero el premio no es tontería, y además, no sólo Rafa sino también Nacho Montes se jugaba una nominación segura con la victoria del chico que besaba a las pulseras. Y ahora son precisamente los dos los enfrentados en la última nominación que desbancará a uno de ellos de pasar a la final del concurso y luchar por la victoria.

     En las redes sólo he visto quejas sobre el tiempo, pero el cronómetro es el que es, me da mucha rabia ver a ese gigante famélico como Quijote, con las barbas por único patrimonio y la mirada perdida allá donde comenzó la aventura, tan alto, tan serio, tan tomándose a pecho (nunca mejor dicho) tanto la lengua de fuego como la prueba anterior y que no se mantuviera ese respeto debido ante su sufrimiento. Tanto Pasapalabra por las tardes y tanga güasa el pasado lunes, a ver si tienes tú los cojones de ponerte un mechero en los huevos la última gala o mejor vete con Cristian Gálvez y durante el rosco desde tu mesita de invitado de lujo te cachondeas letra arriba, letra abajo y en la de en medio también a micrófono abierto del concursante que se bate por primera vez contra la señora del pelo corto que lleva sin comerse el rosco, pero casi, desde hace ya meses.

diferencia entre embudo y tobogán: asesoramiento gatuito para pofesionales de gran hermano

entre manipular y no manipular yo tampoco choi manipular .-edzmundita dixivip6