Estamos en una situación muy delicada. En el centro de la nada. No GH, sino nosotros. Los pocos que conocemos esta esquina. Tal vez pueda sacarte de dudas porque lo que te voy a plantear es lo que veo, no lo que quiero ver ni lo que prefiero ver. Veo una mujer de cuarenta años sin escrúpulos, capaz de ignorar cualquier sentimiento humano que le reste capacidad para llegar hasta el maletín. En un juego entre adultos tal vez pudiera convertirse en una leyenda pero no ahí, metida en un patio de primaria donde el argumento es una y otra vez el mismo, además de podrido totalmente manipulado. La manipulación es sencilla, Se llama sorpasso.
No pudre solamente el dinero de quien vota. Pudre también el concurso. Pretenden vendernos el espíritu de Pepe Herrero. Y el juego de Pepe Herrero era meterse a la audiencia en el bolsillo, nada más, ni concursantes, ni organizaciones. Justo lo contrario a lo que ha hecho Bárbara antes de ser catapultada a la puta calle.
Cuál es el problema. El problema es que han devuelto a la casa una concursante expulsada con el setenta por ciento de los votos. Es evidente que toda señal dentro de esa casa va a ser leída desde la putrefacción rastrera de un único y exclcusivo jugador. Sólo uno. Y cuando uno juega al solitario para ganar no tiene más que ignorar las cartas que atraviesan la victoria.
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sorpassitos que se van
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Jugar con juego tiene sus riesgos y por supuesto que caerá si no ha caído ya en una incipiente amistad nacida desde el corazón con un poco de tiempo, pico y pala. Pero la jugadora tiene un negocio montado con el mismo descaro con el se confraterniza con su millón de seguidores para mostrarles cómo es una ducha de recién levantada. Play. El agua, la toalla, qué sexy todo. E incita a ver el vídeo porque es una ducha y algo más te dice. Y ahí está, el algo más, la duchita y la crema de marca para la cara, la de marca para el contorno de ojos, la de marca para los pies, la de marca exclusiva para revitalizar el millón de seguidores que le pagan los sponsores adulterados en simulación máxima. Ësta es su profesión y éste es su maletín y ésta no era la casa de Pablito.
Eso sí, olé por ella si acaba ganando a todo ese hatajo de malos pensantes y peores jugadores. El grupo mayoritario se pregunta qué hizo Candelas para dar ese vuelco en los porcentajes. Podrido. Todo podrido. Desde esta perspectiva no pueden seguir ni pretender ser ellos mismos si es que alguna vez lo fueron. Aunque todavía, paradójicamente, son éstos quienes tienen la potestad de ejercer de pepes herreros.
No importa cómo esté ahora el concurso, querida maltissa, las bases del principio son lo único real a lo que deberían de agarrarse. Miguel la descubrió enseguida. Meritxell también. Y sin embargo, no reaccionan con lo fácil que sería reaccionar.
Lo fácil que sería ser el verdadero Pepe Herrero desde el grupo mayoritario y marcar la diferencia como hizo él en su edición. Bárbara ha jurado por su hijos, mira lo que dice, por sus hijos, una vez, la única vez que ha dicho la verdad, pero es que ellos no tienen las imágenes para darle al play una y otra vez y perderse en discusiones infinitas que no van a ningún lado como hacemos lo que podemos acceder a ellas desde aquí.
Bárbara ha sido muy lista. Porque ha elegido el bando en el que puede ejercer de abusadora y sobre todo de vaga, que no tener quien le haga las cosas lo ha suplido por tener quien se las haga. Y sin embargo, los que le han visto volver alucinados porque el comportamiento de ella es el que siempre se castiga en Gran Hermano, la están haciendo todavía más grande e intocable, con sus rechazos unánimes.
Mi Gran Hermano consiste en la esperanza de que un verdadero espíritu de buen jugador herrero sepa ver la cojera de palo. Sólo tienen que desquiciar a la nueva heroína de la nada y destapar su verdadera cara. Si es capaz de gritar todo el rato e imponerse continuamente contra todos siendo ella la que se permite los robos y las bromitas, que manda huevos, imagina si a alguien, por un casual, le da por meterse con ella, por quitarle a ella, por mancharle a ella, por tocarle las entrañas a ella... hay que ir a por la pieza más importante del tablero en vez de bailar a su son. Y sacarla de su cómoda situación de tocapelotas y devolverle todas las putadas a ver si sabe o no sabe ganar este concurso.
El espíritu de GH no sé dónde andará, pero el de Pepe Herrero es el de destapar a esta jugadora y no imbuirse en su cómodo papel de abusadora aplaudido con los cojones capadores del querer de la audiencia.
A Bárbara ya le han dejado claro el camino de las vueltas y las revueltas y ahora nos muestra su llanto espeluznante a cada gilipollez que ocurre en la casa. Llora que te llora y mientras tanto, las lágrimas no nos dejan ver las estrellas que van todas a una no como en Fuenteovejuna sino como en un concurso de desconcierto descarado, el mismo que muestra una Candelas fundamental dentro como ahora fuera para comentar desde los Debates. Sin embargo la tuvieron silenciada por si saltaba con alguna inconveniencia. Y viendo esto, una concursante que expulsan sin tener que expulsar y que ignorarán en Debates, Límites, Galas, cómo nos vamos a extrañar de que quien se presente al casting lo haga con intenciones subvencionadas por tronos o islas paradisíacas
A los concursantes de Gran Hermano los desprecian olímpicamente una vez que salen. Normal que muchos se presenten como lugar de plataforma al que acudir como cantera para cubrir todas las parrillas. Quiénes mejor que ellos para comentar conforme van saliendo. Ocho horas semanales y no tienen tiempo. Ocho horas semanales que son de Jordi González. Con lo que ya podemos decir que Jorge Javier Vázquez no es ni siquiera el medio presentador de este engranaje, sino el tercio presentador de Gran Hermano. Y digo engranaje porque en GH también entra el programa de los miércoles, ése que dicen La Voz y dura de diez de la noche a dos de la madrugada. Porque ahora, querida maltissa, no se trata de crear tramas en Gran Hermano, sino de salir en emisión durante cuatro horas largas el máximo número de días posible. Gran Hermano, Debate, Límite, La Voz, Sálvame, Deluxe, y Las Campos entrarán en escena de nuevo en cualquier momento.
Porque tampoco dijeron, querida maltissa, y queridos todos, en ningún momento que la línea editorial de Gran hermano no se podía permitir un concursante como Alvaro. Jorge Javier no mencionó Gran Hermano en ningún momento, habló de "la línea editorial de un programa seguido por millones de personas".

















